Julio de Urquijo Ybarra an Hugo Schuchardt (480-12230)

von Julio de Urquijo Ybarra

an Hugo Schuchardt

San Sebastian

24. 11. 1923

language Spanisch

Schlagwörter: Euskaltzaindia - Real Academia de la Lengua Vasca - Académie de la Langue Basque Revue internationale des études basques Azkue y Aberasturi, Resurrección María de Lacombe, Georges Niemeyer, Maximilian David Jud, Jakob Schuchardt, Hugo (1923)

Zitiervorschlag: Julio de Urquijo Ybarra an Hugo Schuchardt (480-12230). San Sebastian, 24. 11. 1923. Hrsg. von Bernhard Hurch und Maria José Kerejeta (2007). In: Bernhard Hurch (Hrsg.): Hugo Schuchardt Archiv. Online unter https://gams.uni-graz.at/o:hsa.letter.1584, abgerufen am 27. 09. 2023. Handle: hdl.handle.net/11471/518.10.1.1584.

Printedition: Hurch, Bernhard; Kerejeta, Maria José (1997): Hugo Schuchardt - Julio de Urquijo. Correspondencia 1906-1927. Bilbao-Donostia: EHU-UPV - Diputación Foral de Guipuzcoa.


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San Sebastián 24 Nov. 1923

Mi respetable y querido amigo:

¡Cuanto siento los disgustos que se está V. llevando! Yo insisto en creer que todo es resultado de una mala inteligencia, y por si acaso no me expliqué bien en mi carta anterior, que supongo habrá recibido V. ya a estas horas, voy a escribirle de nuevo. La Academia acordó sufragar todos los gastos de impresión de sus Primitiæ y suscribirse además a 100 ejs. de las mismas. Usted, según deduzco de sus cartas, rehusó la primera parte del ofrecimiento y aceptó solamente la suscripción a 100 ejs. En ese caso es evidente que el precio de 5 pesetas ejemplar es muy razonable. Pero ni Azkue, ni Lacombe (yo estaba ausente) tenían noticia de que V. hubiera rehusado la 1a parte del ofrecimiento de la Academia. Hay que suponer que no enten|2|dieron bien sus cartas de V., o que alguna de ellas se extravió.

Azkue estaba, por lo tanto, en la idea de que la Academia tenía que pagar 1o los gastos totales de su edición que quedaba propiedad de V. 2o lo que costaran los 100 ejemplares suplementarios de la Academia. Es decir, que Azkue ignoraba que Max Niemeyer fuera el editor.

Así y todo, yo creo que si en vez de contestar Azkue directamente, hubiera traído el asunto a la Academia, nos hubiéramos evitado este disgusto, pues yo que estoy en relaciones con Max Niemayer desde hace años, hubiera propuesto que se le pidieran aclaraciones y nos hubiéramos puesto, seguramente, de acuerdo, aun en el caso de que hubiera sido la Academia la editora.

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Si yo no le entiendo mal lo que único que V. aceptó fué que la Academia suscribiera 100 ejemplares. Pues bien, esto está ya hecho y a estas horas el editor habrá recibido su importe de 500 pesetas.

La Academia, puede V. estar seguro de ello, sólo desea serle agradable, pues está muy agradecida a lo que V. ha contribuído al progreso de nuestros estudios.

Si yo no he entendido bien sus cartas de V., es decir, si V. deseaba que la Academia contribuyera con mayor cantidad que las 500 pesetas, importe de los 100 ejemplares, le ruego me lo diga con franqueza y no dudo que todo lo arreglaremos en la próxima sesión.

Y ahora vamos a la carta de Azkue, que le devuelvo adjunta. El me dijo por teléfono “He es|4|crito al Sr. Schuchardt y no dudo quedará satisfecho”. A V. no agradó la forma de su carta, y lo comprendo. No puede dudarse de la intención de Azkue que es muy bueno: pero tiene cosas de..... Azkue.

El no 4, 1923 de la Revue Basque está muy adelantado. No creo he dicho a V. aún que oí la conferencia que el Sr. Jud leyó en Bilbao. Espero publicarla. No dudo que una vez que solucionemos satisfactoriamente el lamentable incidente de las Primitiæ y que estas vean la luz publica me enviará algun otro trabajo para la Revista.

Créame, como siempre, su affmo. y agradecido amigo
Julio de Urquijo

P. S. El sabado por la tarde no se pueden certificar las cartas. Por esto devolveré a V. la de Azkue el lunes.

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P. S. Lo que dice Azkue “entre nosotros” se refiere seguramente a lo siguiente.

Cuando después de contratada la impresión de un libro, se piden 100 o 200 ejs más que los contratados, estos no cuestan, naturalmente, tanto como los primeros. Claro es que esto es costumbre también en Alemania. Azkue creía que la Academia había encargado la edición, o mejor dicho que V. la había encargado, pero debiendo pagar el importe la Academia. Los 100 ejs. eran, por lo tanto, a juicio suyo, extra.

Pero claro está, que todo esto se basaba en un supuesto falso. Siendo el editor Max Niemayer, no había ninguna razón para pedir rebaja de precio, ni esta es la idea de Azkue ni de ninguno de nosotros.

Faksimiles: Universitätsbibliothek Graz Abteilung für Sondersammlungen, Creative commons CC BY-NC https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/ (Sig. 12230)