Hugo Schuchardt an Marcelino Menéndez Pelayo (07-HSMMP04)

von Hugo Schuchardt

an Marcelino Menéndez Pelayo

Nassau (Rheinland-Pfalz)

09. 09. 1881

language Spanisch

Zitiervorschlag: Hugo Schuchardt an Marcelino Menéndez Pelayo (07-HSMMP04). Nassau (Rheinland-Pfalz), 09. 09. 1881. Hrsg. von Bernhard Hurch (2023). In: Bernhard Hurch (Hrsg.): Hugo Schuchardt Archiv. Online unter https://gams.uni-graz.at/o:hsa.letter.10639, abgerufen am 21. 02. 2024. Handle: hdl.handle.net/11471/518.10.1.10639.


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Baños de Nassau, 9 septiembre [1881]

Mi muy querido amigo,

Es en un establecimiento hidroterápico que recibí su gratísima carta de V. y eso, ó mejor dicho, la cura á que estoy sujetando mis nervios rebeldes, me sirva de disculpa si no le escribo como quisiera escribirle. Quien considerare atentamente aquel pasaje de que V. se da por ofendido, fácilmente se enterará de que he buscado a suavizar con la sincera simpatía y verdadera admiración que siento para V., la desaprobación de algunas palabras suyas, en las cuales no he encontrado mas que un pecado venial, un error, una inadvertencia, no como han hecho los otros, un crimen. Es verdad, no conocí entonces el texto de su brindis y ahora acepto sin vacilar la declaración dada por V. Pero me permitirá de confesar que me parece la expresión de barbarie harto sujeta á malas interpretaciones y poco oportuna |2| en un gran banquete a que asistian varios extranjeros. Como Lutero no es para mí un personage á todas luces simpático, yo no me hubiera agraviado del sentido de aquella frase; sólo me admiro de que V. detestando como católico, tanto la heregía alemana, no deteste un poco el paganismo que se encontró al mismo tiempo dentro á la raza latina. V. sabe bien que la mayor parte de los grandes varones del renacimiento italiano fueron paganos hasta los tuétanos, legos y clérigos como el cardenal Bembo á quien escribió su correligionario Ariosto que sus padres le habian hecho cristiano d'acqua non d'altro. Desde que tuve el gusto de hacer su conocimiento de V. me estoy estrujando el entendimiento para aclarar como son compatibles en V. el ferviente catolicismo y el no menos latino-helenismo. ¿Diráme V. que éste no se refiera mas que á la forma? A mi parecer, la forma es el desarrollo del interior, no se parece al vestido que nos cambiamos a gusto, sino á la escorza del árbol, que corresponde de necesidad á su medula. |3| Un contenido cristiano no viene bien con una forma sacada de la antigüedad clásica y aquellos poetas modernos que más se acercaron á los antiguos, como Shelley y Leopardi, habian renunciado al cristianismo.

Si V. me imputa la aserción que V. no estima la crítica alemana respecto de Calderón, se equivoca por entero. He dicho casi lo contrario y no he hablado de V. ni aun pensando en V. en preguntar ¿Cuántos españoles han leido las obras de Schack y Schmidt de tantos que las citan? Mire V. ¿No coinciden estas Palabras con las de V. quien condena á aquellos de sus compatriotas que aceptan sin examen cuanto viene del lado allá del Rhin, creyendo que sólo por ser alemán ha de ser excelente? Y así es que V. mismo comprueba lo que habia dicho de V.: ¿No tendrá M. P. razon en decir lo mismo [eso es: que de hecho no la conocen] de aquellos que ponen la cultura alemana sobre las nubes? y por acabar este discurso, le repetiré que sin cesar de ser buen aleman, siempre he tenido una simpatía particular para la raza latina (quizá haya aquí un poco |4| de atavismo y mas que á los otros, a los españoles despues de mi visita á España, siendo latina la cuarta parte de mi sangre) y por eso a lo menos de la diferencia de nacionalidad no nacerá estorbo á una amistad que me honra y consuela y que quisiera conservar.

Sus lecciones calderonianas no he podido que trashojar (y con sumo interes). Las examinaré atentamente despues de vuelta á Graz porque tengo la intencion de publicar un artículo sobre lo que se ha publicado en España en ocasión del centenario. Fáltanme los trabajos del Ateneo que hace algun tiempo segun me escribe mi librero en Madrid todavía no habian salido á luz.

Se entiende por sí mismo que sólo los nacionales juzgan con autoridad del estilo de sus escritores (y por esa razón se encuentran bien los autores griegos y romanos que están ocultando sus defectos á nuestros ojos); por lo demás, los extranjeros leyendo de palabra á palabra, observan muchas cositas por las cuales suelen pasar inadvertidos los indígenas. Calderon |5| me parece el más español de los autores dramáticos; ahí estará la razón de la admiración que los alemanes sienten para él.

En todos los libros consultados por mí (y entre ellos libros españoles de este año) se cita Calderon como autor del romance en cuestion. Conjuro á V. me dé inmediatamente algunas noticias mas sobre este punto y en particular por quién y dónde el yerro ha sido descubierto. ¿Es en una publicacion que yo hubiera debido y podido conocer mientras que los españoles mismos parecen que la ignoren? Rectificaré este yerro y el otro (acerca de la barbarie = barbaries) en, la Gaceta de Ausburgo.

Continuaré por algun tiempo aquí; hagame V., el favor de |6| enderezarme la respuesta á Bad Nassau (junto á Ems), Alemania.

Ruégole á V. cuente con la sinceridad de los sentimientos de S. S. S. y am.º afm.
q.s.m.b.,
Hugo Schuchardt

Faksimiles: Die Publikation der vorliegenden Materialien im „Hugo Schuchardt Archiv” erfolgt mit freundlicher Genehmigung der Real Sociedad Menéndez Pelayo. (Sig. HSMMP04)