El Regañón general: Núm. 42.
Permalink: https://gams.uni-graz.at/o:mws.7896
Ebene 1
Núm.° 42
Con Real Privilegio.
Sábado 26 de Mayo de 1804.
Ebene 2
Secretaría.
Correspondencia literaria del mes. Concluye la Carta nona puesta en el Número antecedente.
Esta corta reflexîon,
si tuviese entrada (que lo dificulto) la mente de un hombre
tan obcecado, le hará conocer el caos de miserias en que se
halla sumergido, y le excitará á exercer en adelante la
liberalidad, única virtud para extirpar su desenfrenada
pasion, y tener esperanza de libertarse de los mismos
castigos que atormentan incesantemente al rico avaro en las
obscuras cabernas del abismo. Sírvase vmd., señor
Presidente, publicar en su periódico esta sucinta
produccion, que aunque estoy muy léjos de creer se consiga
por ella la extinción de un contagio tan extendido, al ménos
puede ser que llegando á manos de algún avaro el retrato que
representa su misma maldad, fomente su desengaño, convierta
su corazon, y se horrorice del ídolo seductor que le tiene
alucinado. Saluda á vmd. su corresponsal. Lostado.
Correspondencia literaria del mes. Concluye la Carta nona puesta en el Número antecedente.
Ebene 3
Organos de los
sentidos. Quantos han hablado con rigor y exactitud
filosófica llaman á los sentidos órganos de las sensaciones,
ú órganos sensorios, pero de aquí en adelante ya sabemos que
no se han explicado bien, y que se puede dar una idea mas
analítica de la cosa, diciendo órganos de los sentidos, cuya
expresion ampliada equivale á esotra órganos
de los órganos de las sensaciones, ú órganos de los órganos
sensorios, ó finalmente organa organorum per omnia saecula
saeculorum. Amen. Las percepciones deben entrar por los
órganos de los sentidos. ¡Sublime metafísica! Original y
flamante de todas veras. Creian los filósofos que los
sentidos, como órganos que son ó instrumentos de las
sensaciones, transmitian un movimiento al sensorio comun en
fuerza de un contacto verificado en ellos, y que la
percepcion pertenecia al alma, que la tenia sin saber cómo;
y este misterio de la metafísica que tanto ha embarazado á
los filósofos mas profundos, se explicará desde hoy para
siempre del modo mas claro y perceptible, porque entrando
las percepciones por los órganos de los órganos, hechas y
derechas, y como Pedro por su casa, no tiene que hacer el
alma sino servirse de ellas como mas le acomode, ¿hay en el
mundo quien haya corrido el velo á la naturaleza con tanta
sencillez? La consistencia y el modo de impresion en el
tacto: la consistencia de los cuerpos es el grado de
adherencia, union ó trabazon mútua de sus
partes componentes, y no tiene duda que esta trabazon es una
cosa muy diferente del modo de impresion con que los cuerpos
afectan el tacto; repito que esta es una verdad clarísima,
pero no lo es ménos que esta impresion con que los cuerpos
afectan el tacto es el medio de entender la consistencia de
ellos, y que es el único y solo, que para ello tenemos; con
que hablando con relacion á las sensaciones, el modo de
impresion en el tacto es todo lo que percibimos, pues la
consistencia es una idea secundaria, dimanante del modo de
la impresion; en suma, el modo de impresion y la
consistencia del cuerpo que la hace, con respecto á las
sensaciones, son una misma cosa, pues no se siente la
consistencia, sino la impresion; esto es lo que se ha creido
hasta el dia de hoy, para adelante ya sabemos que se
necesita que los órganos de los sentidos del joven médico
esten muy expeditos, no solo para transmitir el modo de
impresion que los cuerpos hacen en el tacto, sino tambien su
consistencia.
Sufficit, atque Agur, y mandar á este
amigo que no se firma porque no es menester. Murcia 5 de
Abril de 1804.
Fremdportrait
El jóven médico
necesita la expedicion de los órganos de sus sentidos
por dos razones.
1.ª razon. Tener pocas y malas ideas.
2.ª razon. Tener muchas y buenas ideas. Y ordenando la qüestion será:1.ª razon. =
Tener pocas y malas ideas.
Pero + Tener pocas y
malas ideas. = - Tener muchas y buenas ideas. Luego
substituyendo é invirtiendo será: 2.ª + Tener muchas y
buenas ideas, 1.ª - Tener muchas y buenas ideas. Y despejando será: 2.ª = + Muchas y buenas
ideas. 1.ª = - Muchas y buenas ideas. Pero + Muchas y
buenas ideas. — Muchas y buenas ideas. = 0 Luego + la
2.ª razon — la 1.ª razon =0. Pero esto es un absurdo
lógico. Luego las dos razones no son mas que una y muy
trabajosa... No faltará quien en vista de la precedente
demostracion sospeche, y aun deduzca como uno de sus
corolarios, que el autor del discurso no tenia muy
expeditos los órganos de los sentidos, quando
multiplicando una razon por ella misma, sacó dos en el
producto, no debiendo ignorar que el quadrado de 1 = 1;
pero yo que miro la cosa baxo de un aspecto muy
diferente, sospecho que el autor quiso enseñar el modo
de hacer un gran sayo con poca tela; un gran edificio
con pocos materiales, y un gran discurso con pocas
ideas. De modo que miradas las cosas á buena luz yo no
se que se necesite ninguna particular habilidad ni para
dar una gran comida con muchos víveres, ni
para hacer un vasto discurso con muchas ideas; para lo
que sí se necesita un talento mas que mediano es para
sacarle á media libra de mala carne treinta ó quarenta
tazas de caldo grato y sustancioso, ó para llenar un
discurso de palabras bien peynadas y arregladlas con
pocas ó ningunas ideas, y uno de los medios mas
conducentes a este fin es apurar la especie que se coge
entre manos, y exprimiria y estrujarla hasta que dé
quanto tiene de sí, y luego se vuelve á presentar baxo
de otro semblante para que parezca distinta, y así se va
siguiendo, como lo hace el autor del discurso que voy
ilustrando. Circunstancia IV.ª Necesita además el
jóven médico un gran talento, no sola para lucirlo en el
aula, sino también para curar en lo sucesivo. Hizo
bellísimamente el autor de las reflexîones sobre la voz
práctica en publicar su agradecimiento al Canciller
Bacon, como lo hace (página 16 de las Variedades) por
estas palabras: Yo no me atreveré á decir
que los nuevos órganos de los sentidos los haya
encontrado nuestro escritor en el nuevo órgano de las
ciencias, porque este descubrimiento original le
pertenece exclusivamente, y es mas moderno que Bacon de
muchísimos años; pero como da tales alabanzas y tan
justas al Canciller, casi me tienta el diablo para
sospechar si en algun escondrijo de sus escritos habrá
encontrado el modo de ilustrar la razon á punto de
hacerla tan ciara y perspicaz como se le descubre en la
exposición de la quarta circunstancia; porque, la verdad
sea dicha, es hilar muy delgado y muy superfino, y es
mucho apurar la materia semejante modo de discurrir. No
se contenta el autor de las reflexîones con que el jóven
médico tenga expeditos los órganos de sus sentidos, ni
le basta que no tenga pocas y malas ideas, ni le
satisface que tenga muchas y buenas percepciones que le
entren por los órganos, ni que en virtud de tenerlas
abunde de ideas claras, sencillas, netas y
distintas de todas las cosas, y señaladamente de
aquellas que mas necesita en el exercicio de su
profesion, como son el color, olor, consistencia y modo
de impresion en el tacto, cuyas percepciones, y no otra
cosa ninguna, manifiestan á los médicos lo que deben
hacer, no señor, no le basta con todo eso, sino que
quiete para remate de fiestas que tenga talento, y no
como quiera, sino un gran talento; esto, como he dicho,
es apurar la materia, y salvar todo escrúpulo de
incapacidad en el profesor in spe, ó joven médico.
Porque bien pudiera suceder que el profesor, con toda la
expedicion de sus órganos, y la carencia de malas ideas,
y la abundancia de buenas, y por último, reuniendo así
todas las cosas que son el constitutivo del buen
talento, ó de aquella feliz disposicion natural para
entender bien las cosas, que tienen algunos hombres,
fuese todavía un grandísimo zoquete, ó un bestia,
incapaz de juzgar bien de las enfermedades, y que matara
gente á diestro y siniestro. Tambien es digno de
notarse que el joven médico necesita el talento grande
para dos cosas; no solamente para una, que es lucirlo en
el aula, sino tambien para curar en lo sucesivo. En
quanto á lo primero hará muy bien en lucir su talento,
porque es suyo, y Dios se lo ha dado, y en quanto al
curar, que es lo segundo, sabemos ya lo que nadie, hasta
hoy, habia sabido, que un médico tonto no curará bien
sus enfermos. Circunstancia V.ª Es de la mayor
importancia que el futuro médico haya estudiado
humanidades, que le formarán el gusto en la lectura, y
le enseñarán á ver las cosas en grande. Ahora resulta
claro que el joven médico es médico de futuro, ó médico
in via. Bórrense pues, y tíldense por inútiles y ociosas
las reflexîones que sobre este punto hice al principio,
y perdonen los lectores por la molestia, que á otra vez
iré con mas tiento. Ver las cosas en grande: Graecum
est, non legitur. Quanta sea la utilidad de los estudios
que llamamos humanidades para la medicina,
no hay para que nos detengamos en referirlo.
Circunstancia VI.ª La geometría y la mecánica son unos
de aquellos estudios sin los quales no debe admitirse á
nadie al de la medicina, siendo tan obvias las razones
de esta necesidad, que no es necesario detenerse en su
exposicion. Tiene muchísima razon el autor, y yo seria
un majadero en salir con mi candileja á las doce del
dia, como andaba el buen Diógenes, buscando al hombre.
Porque ¿sin geometría, Mecánica ni oratoria,
Sin nada de poesía,
Ni rudimentos de historia,
El médico qué seria?
Fuera lo que muchos son
Porque la viva impaciencia
Que pasan por eruditos,
Y la orgullosa jactancia
Y á la primera ocasion
Precipitan su imprudencia,
De publicar sus escritos
Y por ostentar su ciencia
Pierden la reputacion,
Manifiestan su ignorancia.
La primera.
Porque de lo contrario careceria de muchas ideas necesarias, ó las tendria erróneas ó confusas. Pero esto es igual á tener pocas y malas ideas. Luego substituyendo será:1.ª razon. Tener pocas y malas ideas.
La segunda.
Porque necesita tener muchas y buenas percepciones. Pero las percepciones se ordenan á las ideas. Luego substituyendo la final será:2.ª razon. Tener muchas y buenas ideas. Y ordenando la qüestion será:
1.ª razon. =
Tener pocas y malas ideas.
2.ª razon. = Tener
muchas y buenas ideas.
Pero + Tener pocas y
malas ideas. = - Tener muchas y buenas ideas. Luego
substituyendo é invirtiendo será: 2.ª + Tener muchas y
buenas ideas, 1.ª - Tener muchas y buenas ideas. Y despejando será: 2.ª = + Muchas y buenas
ideas. 1.ª = - Muchas y buenas ideas. Pero + Muchas y
buenas ideas. — Muchas y buenas ideas. = 0 Luego + la
2.ª razon — la 1.ª razon =0. Pero esto es un absurdo
lógico. Luego las dos razones no son mas que una y muy
trabajosa... No faltará quien en vista de la precedente
demostracion sospeche, y aun deduzca como uno de sus
corolarios, que el autor del discurso no tenia muy
expeditos los órganos de los sentidos, quando
multiplicando una razon por ella misma, sacó dos en el
producto, no debiendo ignorar que el quadrado de 1 = 1;
pero yo que miro la cosa baxo de un aspecto muy
diferente, sospecho que el autor quiso enseñar el modo
de hacer un gran sayo con poca tela; un gran edificio
con pocos materiales, y un gran discurso con pocas
ideas. Exemplum
Murió hace algunos
años en esta ciudad un célebre predicador
repentista, á quien bastaba encomendar el sermon por
la noche para predicarlo y lucirlo al dia siguiente;
creian todos que nada escribia, sino que hablaba de
improviso por el copioso caudal de su ciencia y
erudicion; pero él, que sobre muy docto era
modestísimo, aseguraba que todos sus sermones
estaban escritos con la extension y amplitud
necesarias. Verificada su muerte acudieron varios
oradores con el deseo de ver y adquirir sus papeles,
pero quedáron maravillados y aun absortos, al ver
que efectivamente habia escrito todos sus sermones,
pero los habia escrito del modo siguiente: Sermon de
San Antonio de Padua, encargado por los veedores del
honrado gremio de zapateros de esta ciudad de
Murcia. Contiene tres puntos. Punto primero. Que San
Antonio es un gran Santo, y esto se prueba porque
está en el cielo. Punto segundo. Que los veedores y
demas individuos del honrado gremio de zapateros son
unas gentes muy buenas, y esto se prueba porque se
emplean en dar este culto al Santo, lo qual es hacer
buenas obras. Punto tercero. Meter mucho fárrago.
Zitat/Motto
El Cuerdo loco
al revés Yo pienso que el Cuerdo loco Vierte
especies á trompon, Se desluce en esta parte Mas sin
darlas extension Porque no ha estudiado el arte Ni
aun nombrarlas otra vez. De hablar mucho y decir
poco.
Zitat/Motto
Tributemos
gracias y eterno reconocimiento al restaurador de la
razon humana, al inmortal Canciller de Inglaterra
Bacon de Verulamio.
Zitat/Motto
Demos pues que se encontrara Desprovisto
de talento El supuesto profesor, Y vean si es al
intento Á quien le diera el Señor La pregunta que
discurro: Luz tan copiosa y tan clara: ¿Habrá en el
orbe otro burro Demos tambien que se hallara Con
mejor entendimiento?
Zitat/Motto
Supon, amigo lector, Con
quatro trozos de historia Que te ves atormentado
Poesía ú oratoria Por un dolor de costado, Que te
aplique su talento, U otro accidente mayor;
Despichas, cesó el tormento, Si es humanista el
Doctor, Y te hallarás en la gloria.
Sin nada de poesía,
Ni rudimentos de historia,
El médico qué seria?
Fuera lo que muchos son
Porque la viva impaciencia
Que pasan por eruditos,
Y la orgullosa jactancia
Y á la primera ocasion
Precipitan su imprudencia,
De publicar sus escritos
Y por ostentar su ciencia
Pierden la reputacion,
Manifiestan su ignorancia.
Metatextualität
basta de
primores, porque conteniéndose los referidos, y algunos
mas, en sesenta líneas escasas de un papel en octavo, ya
se puede conocer si se pudieran sacar miles de miles de
todo el discurso que llena algo mas de pliego y medio,
fuera de que, señor Regañon, me ocurre ahora mismo que
es una bobada el que yo me moleste ensartando tantas
frioleras, y porque un loco, que dice que ya es cuerdo,
me haya insultado, trabajar yo para que vmd. huelgue;
no, amigo mio, trabaje vmd. con el alma, que buen mozo
es, que yo ni al cuerdo ni al loco quiero decirles mas,
harto llevan para una vez, y si no les parece bastante,
que vuelvan, que ayer mismo me regaláron una botella de
tinta y un mazo de plumas.
Carta décima.
El Avariento.Ebene 3
Fremdportrait
Quando sondeo el corazon del
avaro, y descubro su carácter, me parece tengo delante
de mí el ente mas vil y despreciable que existe sobre la
tierra, pues veo en él un enemigo de la humanidad, un
instrumento que labra la ruina de todas las víctimas de
la indigencia, un ciudadano desconocido que mira la
patria como extrangera, un impío que arroja de su alma
el amor que debe á su Dios y á sus hermanos, y un
monstruo horrible cubierto con el disfraz de racional.
Tal es la funesta imágen que nos representa el hombre
inmoral quando se entrega á tan desordenada pasion: si
luego que su espíritu se halla penetrado de este vicio
infernal no se descubre en él mas que un conjunto de
iniquidades; la rigorosa economía con que se trata, y la
austera miseria en que dexa perecer á sus mismos
consanguíneos son signos nada equívocos que indican la
dureza de su corazon para con los demas individuos de la
sociedad. El oro es el ídolo a quien sacrifica todos sus
cuidados: su mente no se ocupa mas que en discurrir los
medios de dar actividad á sus deseos insaciables; y su
voluntad en acoger quanto conspire á multiplicar sus
intereses humanos. En efecto, adherido á tan viles ideas
no queda en su corazon el mas pequeño vacío para recibir
aquellos sentimientos que dicta la humanidad: así es que
ni la amargura que habita en el obscuro alvergue de la
viuda desconsolada, ni el decadente estado del artesano
enfermo, ni la desgraciada suerte del huérfano
desvalido, ni los tristes suspiros de tantos pobres
agobiados con el yugo de la miseria, excitan en su pecho
el efecto mas mínimo de compasion; y mas insensible que
los duros peñascos consiente que los frutos que recibió
de la naturaleza aprovechen mas bien á los despreciables
insectos que los roen y consumen por instantes, que
sacarlos de sus silos para alivio de los infelices que
ve morir lentamente al rigor de la indigencia. ¡Ah
bárbara impiedad, que has llegado hasta el exceso de
completar la desdicha de los tristes objetos de la
adversidad! Y ¡cómo debo asegurar que solo el indolente
avaro es capaz de nutrir en su corazon tan monstruosas
iniquidades! Porque, ¿qué hombre sensible podrá mirar á
su semejante transido de hambre, sin poner en sus manos
aquella pequeña parte de pan que solicita para su vital
exîstencia? Y ¿qué racional que conserve todavía en su
corazon alguna leve señal de humanidad no se enternecerá
al oir los clamores de la afligida joven,
no dará là mano al caido para levantarle, no cubrirá las
carnes ateridas del desnudo, no se compadecerá de los
trabajos agenos, y no procurará los medios de hacerlos
menos sensibles? A la verdad que únicamente la dureza
del avaro podrá resistir á unos deberes tan sagrados,
pues el hombre sensible no puede dexar de mezclar sus
lágrimas con las que derraman los infelices sobre los
umbrales de su morada, ni mirar sin compadecerse al
hambriento Lázaro coger del suelo los miserables
despojos que han arrojado los sirvientes del rico
insaciable, ni menos retirar jamas sus manos compasivas
de aquella afligida porción del género humano que se
halla en el seno del abatimiento y pobreza. Y ¿qué diré
pues de nuestro avaro quando en aquellos últimos
momentos de su vida le sea forzoso dexarlo todo sin
remedio? ¿Quando el ídolo á quien sacrificó su corazon
atormente sin cesar su espíritu desfallecido? ¿Podrá
este hombre tener quietud en aquellos instantes, y
esperar misericordia de su Dios despues de una vida tan
injusta y relajada? La respuesta la darán aquellos
penitentes solitarios de la Thebaida, que habiendo
macerado sus miembros con santas crueldades, alimentado
su espíritu con fervorosas oraciones, y menospreciado
los caducos bienes, se estremecen sus carnes con la
memoria del último suspiro.
