Citazione bibliografica: Anónimo [Ventura Ferrer] (Ed.): "Núm. 48.", in: El Regañón general, Vol.2\48 (1804), pp. 377-384, edito in: Ertler, Klaus-Dieter / Hobisch, Elisabeth (Ed.): Gli "Spectators" nel contesto internazionale. Edizione digitale, Graz 2011- . hdl.handle.net/11471/513.20.5038 [consultato il: ].


Livello 1►

Núm.° 48.

Sábado 16 de Junio de 1804.

Livello 2►

Secretaría.
Correspondencia literaria del mes.

Carta quarta.

Livello 3► Lettera/Lettera al direttore► Señor Don F. A. y G. Muy señor mio: Habiendo salido yo puntualmente, al sitio y hora señalados, y encontrado en él á mi buen señor, despues de los atentos saludos, &c. comenzó así:

Dialogo► Anales de ciencias naturales: Metatestualità► esto es lo que quisieramos hicieran nuestros periodistas extendiéndose en esta y otras obras nacionales con la detencion con que tratan las extrangeras, supuesto que los periódicos no solo sirven para ilustrar la nacion propia, sino tambien para dar idea del estado actual de nuestra literatura á los extrangeros, lo que no dexa de traer utilidad á unos y otros, y pudieran imitar de la Década Filosófica, que se conoce leen estos señores.

Número 3. Citas debaxo del Olmo: Alabando la moderacion que observan en la critica de los dramas anteriores, lo qual no puede ménos de gustar á todo hombre de razon, no puedo aprobar del mismo modo la que tan agriamente hacen de las Citas debaxo del Olmo, aturrullando con sus tremendas cuchilladas á un joven de quince años, á quien á vuelta de algunas justas advertencias debieran haber animado á la aplicacion y estudio de los buenos modelos con la esperanza de que si en el día copiaba á Regnard, podria mas adelante imitar á Moliere y Moratin: esto hubieran hecho sin duda nuestros maestros de París, elogiándolo como á un monstruo de ingenio; pero aquí no señor, es autor, luego no merece perdon; escribe, pues [378] debe desde el primer dia competir con Moliere, y no en qualquiera comedia, porque no todas las suyas son buenas, sino en el Tartouf, el Misantropo, las Mugeres sabias, y la Escuela de las Mugeres; aunque el autor tenga una edad en que los mas estan jugando al palmo, ó á la gallina ciega. Es cierto que si no se critica con discrecion no habrá buen gusto, pero tambien lo es que si no se escribe mucho no habrá algo de bueno, como sucede en las demas naciones, pues en mi concepto seria un delirio el esperar que en un país en que solo se publiquen al año una docena de obras, salgan seis u ocho dignas de la inmortalidad.

La Muger varonil. Sin duda que les quedó á estos caballeros algun escrúpulo acerca de esta comedia, quando vuelven á estropearla de nuevo con la dulce repeticion de: no hay lógica, no hay conocimientos, no hay conocimientos, y no hay conocimientos, hasta cinco veces, que no sirven sino para dar á conocer que en echando el fallo censorio no puede apelarse de sus conocimientos furibundos: prescindo de lo castizo del tal conocimiento en este sentido, pues jamas ha significado en castellano viejo de Burgos y Toledo sino la accion y efecto de conocer; en otro asunto lo mismo que vale ó recibo, y en otro tiempo lo que ahora llamamos reconocimiento; pero lo que á mí me pasma es que habiendo tales vapuleos haya quien quiera hacer ni traducir cosa alguna; esto es ó mucho valor, ó mas cierto mucho desprecio de los espantosos truenos Literario-Memorialistas.

Necrologia. Tambien mueren gentes en España, y entre ellas hombres acreedores ciertamente al honor de ser recordadas sus virtudes y su ciencia en el Memorial. Todas las Academias y Sociedades del Reyno tienen la costumbre laudable de formar el elogio fúnebre de los que fallecen, lo que facilita muchísimo á estos señores el desempeño de su plan en esta parte.

Número 4. Elogio fúnebre. Parece que estos señores se empeñan en que los lean solamente los franceses, pues que una gran parte de su obra es útil principalmente á estos. ¿Qué adelantará, por exemplo, con todo lo que dicen acerca del Elogio fúnebre, el que no tenga proporcion de comparar á Bossuet y Flechier? Buenas son las reflexîones, pero son mucho mejores y mas instructivos los exemplos que debieran haber puesto de uno y otro lenguage, de uno y otro estilo. Aquí, crean o estos señores, son necesarios modelos españoles, y no france-[379]ses, y quando se traduce un discurso es necesario ó substituir á los pasages ó autores extrangeros los nacionales, como pudieran aprender del erudito traductor de Blair, ó hacer los discursos originales, como lo ha executado el mismo en lo respectivo á la lengua española, porque por mas extendida que esté entre nosotros la lengua francesa, debe estarlo mas la castellana. De este defecto nace la mescolanza ridicula que vemos con dolor todos los días en nuestros escribientes, que por poco francés que sepan, parece saben aun menos castellano; de aquí el tener estos señores que esgrimir á cada momento su tizona, y de aquí la ninguna enmienda, porque en lugar de dárseles modelos en cada especie que imitar de nuestros autores viejos ó nuevos, se les dan franceses, como si se tratara de que el idioma mas rico, mas sonoro y mas flexîble á qualquier asunto quedase condenado únicamente al uso de verduleras y mozos de mulas. Muy bueno es saber muchas lenguas, pero es muy malo y vergonzoso el no saber la propia; muy bueno es saber el francés, pero es muy ridículo el que haya muchas personas en España que saben mejor este idioma que el castellano. Sepamos todo lo posible, pero dexando la extravagante moda de hablar en la Corte misma de España francés en muchas casas del riñon del Reyno. Hablemos en Castilla castellano.

Número 5. Este número está ya manoseado por el semiliterato Murciano, el que no dexa en verdad de acertar en algunas cosas, y me parece que la respuesta de los señores Memorialistas lo dexa en pacifica posesion, si exceptuamos la puntadilla de que vaya á estudiar gramática, retórica y lógica, y podrá llegar á saber algo, si es que tiene talento y disposicion para ello: lo que me huele á aquello de: mas es ella, no pudiendo aprobar ni el modo del Murciano, ni el de los Memorialistas, porque en fin todas las pullas del mundo no harán que Semiramis fuese la fundadora de Babilonia, ni que tenga razon el que no la tiene. Me parece, amiguito, que basta de conversacion por hoy. Fuése con efecto mi buen viejo, y yo comencé á creer que, aunque español, no era del todo estúpidos ignorante. Salud. ◀Metatestualità ◀Dialogo

Diógenes. ◀Lettera/Lettera al direttore ◀Livello 3

[380] Carta quinta.

Livello 3► Lettera/Lettera al direttore► Señor Presidente de la Junta Catoniana. Señor: Habiendo observado con asombrosa admiracion la repentina fuga que ha hecho de su periódico mi amigo Diógenes, sugeto en quien concurrian tan apreciables qualidades, y el mismo que tanto bien dispensaba á la patria con sus sabias elucubraciones; me ha parecido conveniente remitir á vmd. la adjunta carta para que se digne dirigírsela al lugar de su morada, y si por haber tenido la flaqueza de abandonar su tinaja le ha embestido la terrible parca, cortando el hilo de una vida tan importante y preciosa, sírvase vmd. tomar el correspondiente informe de su perro, y por medio de este fiel animal descubrir donde yacen sus cenizas para darlas el honor que corresponde á un héroe que fué tan útil á la sociedad, contando vmd. con mil pesos fuertes, que ofrezco de buena gana para erigirle el mausoleo mas suntuoso que hayan visto las naciones; pero si por fortuna existiese en la tierra con una vida tan necesaria á los demas hombres, sírvase vmd., señor Presidente, unir sus ruegos á los mios para conseguir que vuelva á entrar en la carrera literaria, presentando sus producciones en el apreciable periódico de vmd., proporcionando por este medio á toda la nacion las ventajas y reformas que en otro tiempo consiguió por sus escritos.

Esta gracia espero alcanzar de la bondad de vmd., y que reconozca por su amigo al que se precia de serlo del Filósofo Cínico.

Querido Diógenes, tu silencio me tiene en gran cuidado, y este sigue aumentándose al paso que se disminuye la esperanza que tenia de verte resucitar en el Regañon. Tus contrarios se contemplan con la victoria de su parte, habiendo conseguido obscurecer tu nombre, y aun intentáron sepultar tu memoria; pero esto último no lo conseguirán, han pretendido persuadirnos que tus brillantes tareas solo se reducian á unas meras y débiles copias de los trabajos laboriosos de algunos sabios antiguos, declarando que tus discursos eran tan superficiales, que el viento los arrastraba á la nada de donde saliéron. Combatido por unos campeones tan ilustrados desertaste de las banderas literarias, y andas errante y prófugo llorando tu desventura.

No puedo comprehender el origen de tu cobardía, me con-[381]fundo quando miro tu flaqueza, y que tus contrarios, aunque débiles, han conseguido su fin: quando me creia que ganarias la batalla, te observo entregado á discrecion, rendido por fuerzas inferiores, y asaltada y destruida la fortaleza de tu ciencia.

No sé que satisfaccion pueda resultarte de verte envuelto en el mas horrible y despreciable ocio, sin vigor ni aliento para volver á la campaña: extraño que la República de literatos, que tanta grabitacion sostiene en el día, no haya dado las mas serias providencias para hacerte volver á tus respectivos deberes; pero si conservas todavía aquellos nobles sentimientos de virtud y docilidad que tanto te distinguian oye mis consejos, y dame gusto solo por esta vez. Bien sabes tu esclarecido origen, y que por línea recta desciendes de varones ilustres: bien convencido te hallas de tus superiores luces, y que tus gigantes fuerzas vencerán al primer acometimiento á esa caterva de antagonistas que te insultan; pues vamos á la execucion, dexa tu poltronería, abandona esos solitarios recintos, da instrucciones á tu querido can, carga con la ortera, toma el camino de la Corte, entra en Madrid, dirige tus pasos á la librería Alonsiana, trata con tu parlamentario Caton, estudia tus arengas, sube á la tribuna, presenta al público por medio del Regañon tus admirables reflexiones, las máxîmas y discursos inéditos que acostumbras, sigue favoreciendo á la patria con tus planes sencillos y útiles, y empleando constantemente tus tareas y desvelos en la reforma de las costumbres y demas abusos envejecidos, Exemplum► ganarás mas triunfos que Alexandro, ◀Exemplum Exemplum► conseguirás mas victorias que Darío y Aníbal, ◀Exemplum Exemplum► te adquirirás mas fama y gloria que Demóstenes y Ciceron , ◀Exemplum Exemplum► y mas honor y estimacion que un Cervantes y Buffon. ◀Exemplum

Hazte visible, y dexando las obscuras mazmorras que has elegido para habitacion, vuelve á tu subterráneo, y canta desde allí los famosos himnos que tanto explendor te han adquirido en todas las partes del mundo. Desecha tus temores y cobardía, cuenta con mi favor y ayuda, y consuélame manifestándote al público adornado de aquella serenidad y sabiduría que tu predecesor mostraba en todas ocasiones.

Agur amigo, hasta la vista, que espero sea pronto, para tratar con mi competidor Querol que desea conocerlo.

El famoso Atanasio. ◀Lettera/Lettera al direttore ◀Livello 3

[382] Carta sexta.

Consejo á un hermano que intenta estudiar medicina.

Livello 3► Mi querido hermano, por muerte de nuestros padres me impuso la naturaleza el deber de tal para contigo, y tu sumision á mis disposiciones me obliga cada dia mas al desempeño fiel de las obligaciones de padre: bien sabes que si en otras cosas he faltado á tan augusto deber, he sido el mas vigilante en procurar desterrar de tí aquel loco fanatismo de que los que somos hijos de los nobles del Reyno, generalmente hemos de ser inútiles á la sociedad.

Tú me dices has concluido la filosofía, y que si lo tengo á bien estás resuelto á estudiar medicina, como yo hice: yo no puedo dudar que el destino de los hombres en la sociedad debe ser tanto mas honroso quanto por él se hacen mas útiles á sus semejantes; tampoco puedo dudar que siendo el objeto del médico socorrer á sus semejantes en lo que mas les interesa en esta vida miserable como es la prolongacion de sus dias, la conservacion de su salud, la restitucion á ella quando se ha perdido, procurando conservar un justo comercio entre el alma y cuerpo para que puedan exercer las funciones de un hombre digno de tal nombre, es á la verdad el exercicio de dicha facultad digno de una alma sensible, y digno de una alma grande.

Mas por desgracia hijo mio (así debo llamarte) se mira con desprecio todavía al hombre que se afana por seguir un exercicio tan sagrado: ¡qué locura! ¡qué barbarie! Una facultad que teniendo necesidad casi de un entero conocimiento de toda la naturaleza (campo tan vasto y difícil al hombre), y aun de los efectos que las impresiones de nuestro espíritu producen en la parte animal para poder con acierto exercerla, siendo de tanto interes á los hombres, han de darle estos por premio al médico para que se desvele en instruirse en su bien, el desprecio.

No es este á la verdad el medio de estimular á los hombres al estudio de la medicina, el hombre trabaja llevado del aura popular aun mucho mas que del interes pecuniario, más estamos en la presente época careciendo absolutamente del primero, y no poco del segundo estímulo.

Tú fuiste educado con las mismas ideas que yo, no seremos semejantes del todo en ellas, mas será bien superficial la [383] diferencia, de consiguiente siendo yo tan amante de la vida civil, ó buena reputacion, que es para mí de mas indecible aprecio que la vida natural, debo creerte poseido de semejantes sentimientos: si esto es así, ¿qué tal te parece tener que sufrir tú otro dia lo que yo he sufrido? Juzgarás será alguna friolera abultada por mi imaginacion, pues presta atencion.

Exemplum► Quando S. M. (que Dios guarde) dió orden en toda España el año de 1801 para que se hiciese un padron de todos sus vasallos, mandó se anotasen en él los nobles: llegáron en el cabildo á tratar de mí, y se dixo por uno de los que asistieron como jueces: Es muy cierto que D.N. es verdaderamente noble, pero no se le debe reputar por tal á causa de ser médico, y de consiguiente haber perdido el fuero, con lo que todo el cabildo se conformó, y me dexáron sin nota de tal. ◀Exemplum

Yo he solicitado á varias señoritas de nuestra esfera, y todas, aun las mas pobres, me han despreciado para ser su esposo, á pesar de que sabes que mi mérito personal es mas que mediano, solamente porque soy médico.

Creerás no tengo mas que decir, escúchame. Todo aquel que estudia para médico, aunque salga el mas instruido, aunque se lleve todos los honores de los aficionados á las ciencias en su universidad, como á mí me sucedió, si no es por acaso natural de alguna de las grandes poblaciones, que en este caso se mete en su casa, y se va manteniendo con su mas ó su ménos hasta acreditarse, tiene forzosamente que irse á un pueblo corto de médico titular para tener su seguro sustento (porque los ricos tienen por baxeza estudiar para médicos) como sabes hice yo.

Y ¿quién da estas plazas de médico? ¿quien decide del mérito de los pretendientes? No debes ignorar que el ayuntamiento secular, mejor diria que el tio Juan ó tio Melchor, mandon de cada pueblo, á cuya voz están no solo el ayuntamiento, sino es todos los que aspiran á estos empleos, que regularmente son tantos como vecinos hay; cosa á la verdad poco meditada de los hombres, pues así como serian indecibles los perjuicios que se seguirian á las almas en dexar al arbitrio de los ayuntamientos elegirse un Párroco de entre los sacerdotes, es indecible el perjuicio que se está siguiendo de dexartes el arbitrio de elegirse un médico, á cuya pericia se han de confiar las vidas y salud de todo el pueblo, pues es evidente se elige siempre al que consigue una carta de empeño para el tio Melchor, papá del pueblo.

[384] Tú dirás que por que no se queja á un Tribunal; hijo mio entonces sí que el pobre saldria deshonrado para miéntras viviera, si no le ponian en presidio, pues el tio Melchor haria que declarasen contra el pobre médico quantas infamias quisiera, y el que no declarase á su gusto ya quedaria privado de ser capitular en su vida, se le cargaria en reparto de sal, y contribuciones reales, se le embargaria, y alojarian todos los dias soldados, &c. Dexa pues el estudio de la medicina hasta que otro dia mas feliz se den los títulos de médico por Juntas subalternas de Medicina en las Capitales del Reyno, por oposicion, promoviendo por este tan justo medio un estímulo en los profesores que les dé á ellos honor, é indecibles ventajas á la humanidad, cuyo plan es muy de esperar de la creacion de la Junta suprema de Medicina que ha hecho, nuestro piadoso Monarca (que Dios guarde).

El Enemigo del Idiotismo. ◀Livello 3 ◀Livello 2

Aviso.

Se recuerda a los Subscriptores de las Provincias que cumplen á fines de este mes, que concurran cón tiempo á las Librerías en que han subscrito á renovar la Subscripcion, y no experimenten atraso en el recibo de los Números, pues el que no avisare que continua, no los recibirá. El abono por los tres meses es de veinte y quatro reales, francos de porte, á razon de ocho reales por cada mes.

Con Real Privilegio.
Madrid

En la Imprenta de la Administracion del Real Arbitrio de Beneficencia. ◀Livello 1