Sugestão de citação: Anónimo (Ed.): "Número VIII", em: El Apologista Universal, Vol.1\08 (1786), S. 135-150, etidado em: Ertler, Klaus-Dieter / Hobisch, Elisabeth (Ed.): Os "Spectators" no contexto internacional. Edição Digital, Graz 2011- . hdl.handle.net/11471/513.20.770 [consultado em: ].


Nível 1►

Número VIII.

Citação/Divisa► El Poeta debe ser como el Padre de familia del Evangelio, que saca de su tesoro cosas nuevas y viejas.

Valderrab. Angelomaq. pág. 78. ◀Citação/Divisa

Nível 2► Uno de los arbitrios de que suelo valerme para hacer con mayor conocimiento la defensa de mis Clientes, é indagar el juicio que hacen los Criticos de sus obras, es irme algunos ratos á qualquiera de las Librerias mas acreditadas de la Corte, donde tambien ellos concurren á saber las que se publican de nuevo, y leerlas y criticarlas muchas veces sin costarles un ochavo. No es facil explicar la complacencia que me causa la viveza y prontitud con que algunos cortan y rajan sin piedad al que tiene la desgracia de no ser de su gusto. No obstante aunque pudieran notarse de poco reflexîonadas estas criticas, como que se hacen sobre la marcha, y al mismo paso que se lee rapidamente la obra, con todo las tengo yo por las mas justas é imparciales; porque seguramente no nacen de un espíritu de [136] contradiccion, de odio, de rencor, de mala intencion, de venganza, ni de una meditada y formal malevolencia contra el Autor, que no saben las mas veces quien es, ni tampoco lo preguntan; por el contrario estas censuras son un efecto natural de la disonancia que algunas cosas hacen desde luego á la razon, sin que esta necesite indagar antes el cómo y por qué aquello no la acomoda; así como á qualquiera debe disonarle una quarta tritono, ó una septima por sí sola, aunque no sepa, ni advierta el número, é improporcion de vibraciones que producen este efecto.

Nível 3► Narração geral► Con esta intencion, pues, me entré una de estas tardes en la Librería de Castillo á tiempo que unos tres Criticos militares comenzaban á leer un papelillo que se había publicado en el dia y segun me dixeron era una Disertacion sobre la Platina, cosa de que yo no había oido hablar en mi vida. Estubeme escuchando con mi santa paciencia, y muy divertido en ver los gestos, las palmadas y la admiracion conque celebraban el papelillo, diciendo todos que era una cosa utilísima, y bien escrita; que el Autor debía ser sin duda un excelente Físico, un Chîmico consumado, y un Matemático y Politico profundo: que si se adoptase el proyecto que proponía sobre la Platina, serían innumerables las ventajas que lograría la Nacion por este nuevo ramo de comercio; y á este paso decian tales cosas, [137] que yo no pudiendo mas sufrirlas, les dixe no poco irritado: Nível 4► Diálogo► Vaya que no lo creyera; ¡que unos hombres como Vms. hayan de apreciar esas vagatelas y porquerias indignas de la gravedad y profesion soldadesca! Ahí han leydo Vms. un conjunto de disparates tan sin órden y sustancia, que ó yo no entiendo palabra, ó el tal papel es el mejor retrato del Infierno que se haya visto jamás. Ahí han hablado Vms. del mismo tartaro, de los hornos, de la cal, del azufre, carbon, humo, fuego, y otras mil diabluras de arte magica; ahí dice no se que cosas de un tal Micros Comico, que yo no le he visto en las tablas hasta ahora; ahí se habla de unos animales venenosos que llaman vorax, flogisto, bismut, vitriolico, muriatico, Chabaneau, Baume, cerusa, y otros tan malditos; y por remate de fiesta se trata tambien claramente de una cosa tan sucia como la orina corrompida. Es verguenza ciertamente, que unos hombres cultos é ilustrados, como Vms. me lo parecen, hayan de leer siquiera unas materias tan inutiles como asquerosas. Lastima sería que no fuesen Vms. esta noche á una tertulia ó sarao á dar una leccioncita á las Damas y Petimetres sobre un asunto tan interesante como ese; yo les aseguro que quando no los azotasen á la francesa, por lo menos los tendrán á Vms. por unos hombres mecánicos, groseros, y nada civilizados. Y: : : 

Oh, Señor Chinchilla, exclamó enton-[138]ces el Oficialito mas joven, se conoce que aun no se han acabado en España aquellos hombres tetricos y de calzas atacadas como Vm. Estas materias solo las aprecian los que conocen su importancia, y no se hace ya caso de esos bachilleres sin grado, que con quatro parrafos mal digeridos se meten á censurar todo aquello de que menos entienden por no haberlo saludado en su vida. Estas obras son para muy pocos, y por eso no es extraño que no sean de la aprobacion de todo el vulgo, ni aun de la del Señor Chinchilla. Ya se vé: á Vm. solo le gustarán aquellos Libros que llevan tras sí la aprobacion de todo el público como las que Vm. ha defendido hasta ahora; y Amigo, mio, esto es el entenderlo, y asentar bien el pie para que nadie le coja en descubierto. Apostaré yo á que está Vm. fuertemente apasionado por la Angelomaquia de Valderrabano1 ; porque como ha sido universalmente aplaudida, y estimada del público; y tiene ademas á favor suyo un voto tan decisivo como el de la Real Academia [139] Española, que la premió entre otras infinitas que se la presentaron, está Vm. seguro de su acierto, y no es mucho que se atreva á defender lo mismo que todos han elogiado y aplaudido. Sonrieronse algun tanto al oir esto los otros dos compañeros, y les dixe: Poco á poco, Señores mios, con esas risitas falsas y no hablen con ironías en mi presencia, porque están ya desterradas por el Juzgado Casero. Bien sé, que no se confirió el premio prometido por la Real Academia al excelente Poema de mi Señor Valderrabano: ¿y qué? ¿Piensan Vms. que por eso pierde algo de su merito? Hasta ahora no sabemos si fué el Correo fiel, ni si llegó el Poema á manos de la Academia; pero aun quando esta le hubiese recibido, y exâminado muy despacio, no creo yo que se hubiera determinado á premiarle. Porque vamos claros, Señores, y hablando aqui en confianza, ¿cómo había de estimar la Academia un Poema que toda ella junta, no era capáz de hacer cosa que se le pareciese? ¿Qué voto puede tener en la Poesía moderna una Academia, que en medio de un siglo tan ilustrado como el nuestro, no ha sabido desprenderse de las rancias vejeces de un Aristóteles, y un Horacio que no entendieron una palabra, ni tubieron la menor noticia de una Angelomaquia? Sí Señores: esa Academia tan celebrada podrá saber quando mas, hacer algun Diccionario muy grande de la Lengua Castellana, alguna Ortografía exâc-[140]ta y algun arte completo de hablar tambien en Castellano, y otras vagatelas para los chiquillos de la Escuela, porque los demas, con haber nacido en España, sabemos hablar como el mejor papagayo, y no necesitamos de reglas; pero ¿querrian Vms. que no mirase con la mayor envidia un poema que corrige, que añade, y que averguenza todas esas obras Academicas? Por ahí nos dicen que la Academia trabajó tanto y cuanto, que revolvió una infinidad de libros, que gastó miles de doblones, para hacer no mas que su ponderado Diccionario, y despues de tanto empeño, he aqui que no tiene siquiera la mitad de los nombres que usa en su Poema mi Amigo Valderrabano. Y si Vms. no quieren creerme, diviertánse un poquito como yo me he divertido en buscar los nuevos nombres de Sansonelo, Lotarelo, Isaaquio, Abraamio, Luctactor, Exodio, Crueldadio, Blasfemio, Calumnio, Vengancio, Iracundio, Discordio, é Hypocresio: registren quanto quieran, no solo el Diccionario, sino todas sus añadiduras suplementos, y compendios, y vean si pueden hallar en él á Josephio, provehedor del pan celeste, a un Ángel, Ingeniero de Aurea caña con otro Ángel trompa, y otros nombres propios ciertamente de la edad de oro, como Homagio, Genios reptiles, Ventriloquios, Proto-desobediente, Policornias &c, extremos á que no ha podido llegar todavia el inimitable Colector de nuestro Theatro Hes- [141] pañol. Y siendo todas estas cosas otras tantas eruditas correcciones del Diccionario de la lengua, ¿querrian Vms. que las premiase la Academia? ¿Quién ha de tener valor en adelante para comprar su Diccionario, mientras no le añada y corrija con los nuevos descubrimientos de nuestro Valderrabano?

Con que ello es Señor Chinchilla, me dixo entonces el relamido Oficialito, que Vm. se empeña seriamente en defender la Angelomaquia? ¿No ve Vm. si es que entiende algo de la farandula poetica, que ese es un Poema Epico, sin arte, sin invocacion, sin Heroe, sin accion, inverosimil, é imposible? No ve Vm::: Poco á poco, Señor mio, le repliqué yo al instante, que segun va Vm. ensartando nulidades, se conoce que nada entiende de la poetica del dia, á no ser que esté Vm. tambien apasionado por las antiguallas de Aristoles. Verdad es que quando este Vegestorio dictaba sus preceptos era costumbre entre los Poetas de antaño, el invocar ya á las Musas, ya á Apolo, ya á Jupiter, ó qualquiera otro de la turba multa de los Dioses, como aun ahora lo estamos viendo en Homero, Virgilio, y otros miserables Poetastros: y ha de saber Vm. que esto lo hacian no por virtud, sino porque eran incapaces de hacer por sí solos quatro coplas medianas, y necesitaban para ello de ayuda de vecino. Esto era manifestar miedo desde el principio de la obra, para poder disculparse con las Musas ó los Dioses. No [142] así mi incomparable Valderrabano: él solo entra en batalla, y se presenta en el campo (aunque desierto) sin necesitar de auxîlio ageno, para que á nadie se le pudiese atribuir la victoria. Verdad es que para su idea buscaba algun pequeño auxîlio entre las Gigantomachias, Psicomachias, y otras piezas del mismo jaez, pero apenas halló cosa que con cien leguas se acomodase á su intento; y aun esto no puede llamarse invocacion, como qualquiera conoce. Dice Vm. que este Poema está sin Heroe, ¿y si yo le saco á Vm. tres o quatro Heroes por lo menos, no se avergonzará de haberlo dicho? Desde luego tiene Vm. por Heroe á Santo Toribio de Liebana, y no como quiera, sino que hace el primer papel en la Comedia. Alli vemos su vida, sus virtudes, sus milagros; y sobre todo él es el Poeta, que refiere la cayda de Luzbel, á quien acaso Vm. habrá tenido hasta ahora por el Heroe verdadero del Poema. Por otra parte el mismo Luzbel es el Heroe del Sermon que predicó Santo Toribio, y de esta suerte podemos tambien llamarle el Heroe de la Epopeya. S. Miguél es el que triunfa y el que vence á Luzbel, por lo que algun escrupuloso pudiera tenerle tambien por Heroe. El Abad del Monasterio que se vistió la estola, y con la diestra el aspersorio empuña, para conjurar el nublado, contribuye tambien por su parte á la victoria, y lo que es mas, que es el principal agente para que Toribio sea el Poeta enarrador [143] de la fabula: con que por buena cuenta tiene Vm. á lo menos cuatro Heroes en la accion, sin contar los energúmenos que habia en el auditorio.

¡Jesús! que disparate, exclamaron todos al oir nombrar los energúmenos: ¿quiere Vm. cosa mas inverosimil é imposible que suponer energúmenos antes de haber diablos en la tierra? ¿Quién ha de llevar en paciencia una transgresion tan horrenda de los preceptos del arte? Vm. nos saca cuatro Heroes en un solo Poema: Vm. nos supone violada gravemente la unidad de tiempo y mucho mas la de accion, y es regular que lo esté tambien la de lugar, pues esto es casi consiguiente á lo otro. ¡Ah Señores! les respondí condolido de su mucha ignorancia: con verdad dice mi Señor Valderrabano que es lastima gastar el tiempo en esta explicacion: pero la experiencia dice quán pocos son los que entienden sin pararse, quán poco los que se paran y entienden, y quán muchos los que ni se paran ni entienden. ¿Quieren Vms. juzgar á sangre fria del furor poético, del entusiasmo, y de los transportes energuménicos del Poeta sin exponerse á errar enormemente? Si la poesía es casi inteligible para el hombre por ser el lenguage de los Dioses, como la llamaba el buen Rousseau, escribiendo al gran Racine, ¿cómo podrán Vms. entender el lenguage de los diablos.? Descífrenme Vms. siquiera una palabra de estos versos.

Nível 5► Eco la Prisciliana anima errante; [144]
psendo-Apôtre, felon, fugge, inde, time:
Y una salta, otra brama, y otra gime. ◀Nível 5

¿Es acaso comparable esta locucion, con la mixtura Italo-Española del Divino Figueroa? Pero vamos á esa misteriosa y decantada trinidad de las unidades. ¿Por qué ha de ser preciso que todo Poema Epico no tenga mas que un Heroe y por tanto una accion sola? A mas moros mas ganancia dice el adagio vulgar, y yo siempre extrañaré que no se piense de la Epopeya como se piensa del Banco, donde á mas acciones corresponde mas interés. La unidad de tiempo dicen Vms. que no puede componerse con la creacion, los energúmenos, Sigérico, Santo Toribio, y con los Angeles que tienen el nombre de los mas famosos Patriarcas. Graciosa dificultad por vida mia. Se conoce ciertamente que no han dado Vms. menos saltos en la lectura del Poema, que los que dá el Autor de un tiempo á otro. ¿Por ventura se debe arreglar al tiempo un Poema comenzado antes del tiempo? ¿es bueno que para que no dudasemos de esta verdad nos la pinta en la octava quince por la figura de repeticion y similiter cadente, y Vms. se desentienden de todo, solo por criticar sin fundamento? pues véase cómo comienza la narracion del Poema:

Nível 5► Antes que hubiese tierra, o Cielo hubiese,
antes de haber materia, y tambien antes,
que otra mente ó espíritu exîstiese,
antes que tiempo hubiese, hubiese instantes;
allá en la eternidad, fuese qual fuese [145]
este abismo de antes y mas antes &c. ◀Nível 5

¿Lo ven Vms. ahora mas clarito que el agua, que este Poema no pudo ni debió sujetarse á esa unidad de tiempo que no habia? tambien parece que dudan Vms. de la de lugar por la inmensa distancia que hay desde las montañas de Liebana al Empireo donde se supone la accion. Pero antes que Vms. se precavió mi Valderrabano contra esta bagatela, y dá una solucion á ella tan convincente como aguda. Nível 5► “El lugar de la accion, dice, es el Cielo; y ciertamente que se pudo haber contrahido sobre alguna constelacion ó signo del Zodiaco; y no que se dexa todo el espacio celeste para el sitio de la pelea ó la accion. Reconozco la fuerza de esta tacha; y digo que todos nos imaginamos que el Solio de la Santísima Trinidad está perpendicular sobre nuestras cabezas ó en nuestro Zenith. Tambien quando en el Poema se dice que Luzbel se retiró con su gente al polo obscuro, entendemos el polo artico; y quando se dixo, que S. Miguel con su exército salió á buscarle, pero que no avanzaba sino que esperaba, comprendemos ser este sitio del Cielo ácia el trópico de cancer en la linea de nuestro meridiano: y por consiguiente se coarta lo bastante, y de un modo mas perceptible que con una descripcion astronómica” ◀Nível 5 ¿Y dirán Vms. ahora que unos noventa grados de latitud por lo menos no son el lugar preciso para una accion de los demonios? Pero si todavía no están Vms. contentos diré-[146]mos prosigue nuestro Autor Nível 5► “que la Poética de Aristóteles es sublunar, y no obliga en los sucesos celestiales, cuyos espectadores tienen mejor vista; y si los hombres somos mirones, la tenemos tan mala que en qualquiera parte del Cielo que se represente una accion, está fuera de nuestros alcances.” ◀Nível 5 Vea Vm. ahi Señor Chinchilla, replicó el Oficial mas anciano, otra razon poderosa porque la Real Academia no se atrevió á premiar la Angelomaquia; pues como esa es una obra superior á sus alcances, tampoco alcanzaban todos sus premios para ella, ¡Oh! Pues si yo hubiera de decir á Vm. le respondí, todo lo que ha pasado en este asunto, entonces sabría Vm. mejor el mucho mérito de Valderrabano. Yo sé muy bien que quando se ventiló este punto en la Academia hubo grandes disputas sobre el premio que se debia dar á un Poema de ensayo como le llamaba el Autor; y como la Academia no tenia medallas fundidas para esta especie de Poemas, y no era costumbre darlas de otro metal que de oro ó plata, acordaron casi todos, que si se premiaba con oro un Poema que no era mas que un ensayo, sería preciso hurtar estrellas al Cielo para coronar un Poema ya perfecto. Ademas de que ya tendrán Vms. noticia del ruidoso pleito que han tenido la Academia y el Real Gabinete de Historia Natural sobre la pertenencia del Poema. El Gabinete le reclamaba en derecho por ser una Epopeya incrustada en otra, y, pertenecer por esto á los cajones de conchas [147] petrificadas ó incrustadas. La Academia alegó que debia conservar eternamente entre sus mas preciosos monumentos un fenómeno literario como una Epopeya doble revestida y forrada, que podia llamarse interior y exterior, y como aun no se sabe qué Tribunal deba decidir en este punto se acordó depositarla en el Teatro Anatómico poetico para satisfacer la curiosidad de los aficionados.

Tambien debieran saber Vms. que nuestro Autor emprendió un asunto que nadie habia tratado hasta ahora por boca de las Musas. Porque aunque Milton habla bastante de la materia en un Episodio del Paraiso perdido, y el Taso en su Jerusalen tiene otro semejante, estos eran Extrangéros, y no hablan palabra de nuestro Santo Toribio, ni de las montañas de Liebana, y asi eran inútiles para el caso. Nuestro Argensola aunque en una Cancion hizo casi un Poema de la caida de Luzbel, está todo él tan desairado que no tiene energúmenos, ni aspersorios, ni cruces, ni calvarios como era menester para una Epopeya incrustada y revestida; y esta para ponerla en estado de medianía, necesita de atavíos y guarniciones, las que no pudo hallar en todos los Poetas anteriores. El caso es, me replicó el Oficialito, que con todos esos atavíos de nueva moda, no tiene nada de imitacion ese Poema, y es original enteramente; por lo que está esento de las reglas que han seguido todos los Epicos hasta ahora; y con esta libertad no digo, Valderrabano, pero aun [148] el Sacristan de Berlinches pudiera convertir en Epopeya su Cornudo imaginario que tampoco se ha premiado. ¿Cómo que no tiene imitacion este Poema? Sepa Vm., le dixe, que se engaña, y si no vea Vm. como desde luego entra describiendo las montañas y el Valle de Liebana, del mismo modo que lo executa Garcilaso en su Egloga segunda, y otros muchos Poetas en sus Idilios y Bucolicas. Algunos otros han pensado, que le faltaba la proposicion, y que no sabía el Lector el objeto del Poema hasta llevarle ya medio leido. Pero esta, ya ven Vms. que es una superfluidad bien escusada, porque no es otra cosa la proposicion que el asunto de que se debe tratar, y éste ya le habia dado la Academia mucho antes; y además le estampa tambien el Autor en la fachada, y no es necesario repetirlo en el cuerpo de la obra.

Pero crean Vms. que no dejo de extrañar sobre manera, el que unos hombres de juicio y de la profesion de Vms. no sean los mas apasionados panegiristas de una Obra que á Vms. mismos les es de la mayor utilidad é instruccion, y ademas de esto tiene la ventaja de que si se adoptase en nuestro exército la armadura y municiones que describe, ahorraría por lo menos el Erario mas de cincuenta millones cada un año. Y sino figurense Vms. á nuestros Soldados armados como supone nuestro Autor al Exército que sacó á campaña San Miguel, quando dice:

Nível 5► ¿cómo creerá un ingenio rudo [149]
que hubo almacen de ayunos y oraciones?
¿quién creerá que por armas haber pudo
aspersorios, y cruces, y rosarios;
por peto y armadura, escapularios?

Usáronse en el Cielo mucho antes

que á los mortales fuesen reveladas: ◀Nível 5

¿Quánto mas facil era el coste y conduccion de aspersorios cruces y rosarios para un Exército, que la pesadéz de las balas bombas cañones y morteros? ¿Que dificultad habría en establecer en cada campamento mil almacenes de ayunos en lugar de los que ahora se construyen para harina, pan, carne y demas víveres? ¡Y que donosos no estarían los Angelitos con su escapulario al cuello y su rosario en la mano! Mal haya una y mil veces la Academia que por haber precisado al Poeta á no pasar de cien octavas, no pudo darnos por extenso las divisas de cada Regimiento, y se contentó con decirnos, que habia en los afectos uniforme, y yo querria saber como era la escarapela, la dragona, el collarin, y las vueltas de cada uno, y las evoluciones militares, que usaban en el exercicio.

Segun aquella tactica lo enseña.

Por cierto Señor Chinchilla, respondieron todos que no habiamos advertido hasta ahora tantas gracias y primores en el excelente Valderrabano. Nosotros reconocemos ya su mérito; y serémos eternos admiradores de su talento poetico. Sentimos no poder oír á Vm. otras muchas preciosidades que habrá advertido en esa Obra; pero en todo caso Vm. nos reconozca por [150] muy suyos y mande &c. ◀Diálogo ◀Nível 4 ◀Narração geral ◀Nível 3

Metatextualidade► Nota: En el Diario Erudito n.º 143 se dice, hablando de los Editores del Correo de los Ciegos, que para hacer mas poderosa su faccion tomaron por tropas auxîliares al Apologista Universal, que dexando ya sus primeras y moderadas ideas, solo las empleaba en estos ultimos dias de su existencia en enconar los animos contra el Diario: Sepa pues el Público que no conozco, ni aun de vista a los AA. del Correo; que no soy ni el mas visoño Soldado de su tropa auxîliar, ni he pretendido serlo; que jamas he pensado tener imperio sobre los ánimos de los demás, pues solo la razon es quien tiene el mando sobre los entendimientos. En el Diario n.º 162 se dice que algunos hombres no se paran en imprimir papeles sin las licencias necesarias, ni nombre de impresor, ni Imprenta, en contravencion de las Leyes segun se han echado á volar las saladismas Cartas de Gallardana y Fiox: Mas adelante se añade en el mismo Diario que hay hombres que escriben mercenariamente como el reverenciado Apologista universal, alias Don. Josef Antonio Fiox. Sepa tambien el Público que ni yo he soñado ser el Autor de dicha Carta de Fiox, ni menos hubiera tenido la exêcrable osadia de imprimirla sin licencia: Sé con evidencia, que se obtuvo para su impresion; y sabe tambien el Magistrado que la concedió, que yo no soy el Autor de ella; que no soy mercenario, ni lo necesito ser. &c. &,c. &c. ◀Metatextualidade ◀Nível 2 ◀Nível 1

1Esta obra es la Angelomaquia, ó Cayda de Luzbel, Poema de Ensayo para merecer el premio prometido y suspenso por la Real Academia Española. Por Don Manuel Perez Valderrabano, impresa en Palencia en la Oficina de Don Xavier Riesgo y Gonzaloreña. Año de 1786.