El Duende Crítico: Jueves 10. de Máio de 1736

Permalink: https://gams.uni-graz.at/o:mws-112-842

Nível 1

Jueves 10. de Máio de 1736

Nível 2

Dècimas al descubrimiento del Duende.

El Duende es una noticia de cuanto pàsa en el Palacio,
que averígua mui despácio,
los sucesos, sin malícia:
que ià en Hacienda, ià en Justícia,
à cuanto sucede atiende;
explica lo que compreende,
con asèo, i con aliño:
luego si està con Patiño
vele aquì èste es el Duende. Si la Reyna con apríeto, por asegurar su baza,
con uno solo la tràza,
comunìca, que es discreto;
i si despues, el secreto
se publía , aun que la pese;
es forzoso que confiese,
que à ninguno otro contò,
lo que à èste consultò:
vele aquì el Duende es èse. Si el Fraile con indecóro, en político se aforra,
i se mete allà de Gorra
á gobernár el tesoro;
si por el Consejo, el coro
dejó, siendo lo que entiende,
en viendo que aí quien lo enmíende
i por temor de su enójo
le coge la buelta al òjo;
vele aquì este es el Duende. Si se descréta sin Ley; si se roba sin conciencía;
si se falta à la experiencia,
si se engaña al mismo Rey;
si se vende el Agnus Dei;
por que en todo se interese,
i así aun que à España le pese,
vendiendo, la Cobachuela,
se desploma, i desnivéla,
vele aquì, el Duende en ese. Si una flota, i otra flota se gasta en un Armamento;
i como el humo en el viento
el proiécto se derrota;
si se sabe, si se nota,
por mas que ocultar lo entiende, que con malicia defiende,
cuando la vuelbe en pavesa,
que España en eso interesa;
vele aquì, este es el Duende. Si el sosiego se destierra; con una industría sagaz;
i fingiendo à el Mundo paz,
se està fulminando Guerra;
cuando juzgüen que la Tierra
no lo sabe, aún que les pese,
el que à todos les digese
para prevenír su daño,
las Maximas del engaño;
vele aquì el Duende es ese. Si se và dando de mano à la Fé, con juício loco,
i volbiendo poco à poco
lo que es Divíno, en Profano:
Si con estilo Anglicano,
aun al Papa no se atiende,
si lo sagrado se vende,
por que el òro se re emplace ,
i si se ignora quien lo hace, vele aquí èste es el Duende. Si à la malícia, tribúto le paga, algun Matrimónio,
i por arte del Demónio,
vemos impedìdo el fruto:
si no se pierde minúto
sin que un riesgo se atrabiese;
aunque el Duende no se viese,
ió facil mente dirè,
viendo lo que pasa, que,
vele aquì, el Duende es èse. Si con sofístico tràto, èntre las personas tres,
cada úna Duende ès,
del secréto triumviráto:
aun que guarden mas recáto,
el juicío no les ofende;
cuando à todos tres compreende:
i ver el Duende desean:
pues el primero que véan,
vele aquì èste es el Duende. Si se cífra su cuidado, en ver al Duende cogìdo,
cuando le buscan perdído,
està el Duende mas hallado:
solícitos le han buscado
i èl se esconde, aunque les pese;
pero por mas que profese
su seguro embrínio cierto,
si ài tapado descubierto,
vele aquì el Duende es èse. Si unas veces lisongèro, por ocultar su delíto,
se aparece en el Mangüìto,
i otras està en el Sombrero:
si mudandose lígero,
ià con faldas se entiende,
ià en el Pectoral se prende:
ià te tienta, i no le ves;
si quieres saber quien ès,
vele aquì este es el Duende. Siendo asì, que todo es cierto, como ió lo congeturo,
que me agradezcan procúro,
al Duende haver descubierto:
todo el Mundo andaba muerto,
para llegar à encontrarle;
todos ofrecen buscárle,
con estruendo, maña, o ruído:
hesele , que està cogido;
y què hemos de hacer? aorcarle.

Nível 3

Soneto à el estado presende de la Europa.

Inglaterra se coonesta en hacer Cocos; Itália los engarza en sus rosàrios;
España se està haciendo calendàrios;
i la Francia los buelve à todos locos;
Austria pìde socorro, i dan pocos:
Proiéctos dà la Olanda, estrafalarios,
Dinamarca, i Anouver andan vàrios,
Prusia, i Babiera dando sopla-mocos,
Sabóia està en espera como el gato;
à Vencia le dan po donde peca,
i Portugal, se ofrece à cualquier trato:
Suecia hace una mueca, i otra mueca,
Mascobia està metìda en un zapato,
i andan Turco, i Tamás de ceca, en meca.

Nível 3

Divus Thom. Opuscal. 26. de juda.

Faborece mi opinion, Santo bien aventurado;
siendo causas naturales,
las que ió he prognosticado. Desde mi Reál Desván, calculé el Jueves pasado,
lo que ià nuestra experiencía
va tocando à cada paso. Para aquel que hízo el tema, tal cual sentido le he dado;
pero es su desgrácia tal,
que no ài enmienda en el caso. Tiene treinta, i una Estrellas el signo de Sagetário,
i las doce mui lúcidas:
a la metáfora el calculo. Pero aquel que tanto duerme, nunca jamás ha obserbado
cosa, que tanto le importa,
por entretenerse, en Tauro. I mas, que observó en la marcha, que de los Países Bàjos,
saltaron todos los Déques;
que no se escondió el hermano. Que el Sígno de Capricornio ascendía en siete gràdos,
i que en la segunda Casa,
li íba empujando Acuário. Vió bien cerca á Rodamante, tambien vió al valiente Orlando,
destrozandole la puente,
para no dejar pasarlo. Obserbó los Elemèntos contra ellos conjuràdos,
haviendolo prevenído,
hà Ley de Duende Cristiano. Mal haces en no creerme; cuando sincero decláro,
que el mal víejo de Satúrno,
se và apríesa retrogrando. Dios es justo; i asì Amígo mucho te impórta dejarlo,
respecto à que las Nereídas
el mar surcan, suelto el trapo. Angólio, Zárculo, i otros, escribieron de este año,
i todo el aspecto tríste,
ponen al Sígno de Acuário. Bastante tengo advertído, en esotro Calendario;
si me creieses, aciertas,
que es mui Duende lo citádo. Allà en el camino estube, para verlos ír marchando;
pero que orrores que ví!
en tan grande desbaráto. Cual batalla derrotada, se íban precipitándo;
De quien uían , dirás en caso tan nunca hallado: Una accion tan mal pensada, un tan lamentable estrago
en el dia mas cruèl,
que se vió àsta èl, en el año. Tanta Dama delicáda, por el camíno arrastrando,
tanta alàja destrozada,
i tanto Cóche atascàdo; Ià què es esta tropelia? à meterse en aquel Páramo,
in havitable àsta òi,
sino de un gasto extragado: Pero dejemos quimeras, i de tantos antusiasmos:
que èsto es hablar de la mar,
i ponernos opilados. Por que en èstas ocasiones al buen callar, llaman Sancho;
i no se hade llebar todo,
à fuerza de rejonázos. Erase, que estàndo, un día, Marso, i Venus conjurados,
Bulcano, con grande tiento,
en la red los ha pillado. Iá sabe el Señor Patiño, el paradero del caso;
los siente Infantes de Lara, Mudarra salió à vengarlos. Esta metafora amígo, la esculpirás en un palo,
i cuenta que no la quemes,
por que el Duende, hablará claro. I asì te importa, i no poco, por que huele à chamuscado.
i nadando entre dos aguas,
ià te la vienen pegando. Que no es justo, la consientas, es decírtelo, escusado,
i guardate de Anfión,
que es quien intenta èste daño. Repara en la oposicion, de Mercúrio, i su cuadrado,
i mucho menos te olbida,
de Júpiter desmembrado. Todas èstas advertencias, si quisieres aceptarlo,
con noble acierto obrarías,
en tu miserable cargo. Que bien desdichado es, i aborrecído, de cuantos
tienen en el mundo Juício;
por la cuenta anexa al mando. Pero teniendo tu el humo que te ofrece el incensário,
te embelesas, i te duermes,
con despotico holocausto. Tambien te cuento la história del famoso Conde Carlos,
como le dan la Papílla,
mas por fuerza, que por grado. Agrega èsta culpa mas, alas que tienes à cargo;
pues si allí no ài: què quieres,
que dè el Olmo fuita al año? Si esto digera Perico, que brabos espaldarazos;
i al margen unos pellízcos,
llevàra, el pobre Muchacho! Pero el Duende, con licéncia que tiene, del Ordinárío,
como sabe los secretos
no tiene por què callarlos. I asì volbiendo á la história, de nuestro Pontificádo,
hallaremos que la Luna,
corre por el Zodiáco. Què aspectos tan tristes forma! en su mobimiento rapto,
con la nube, i el Eclipse,
que amenaza tanto estrago! La Corona lo dirà; con el holor del tabaco. punto en boca: en Amsterdam
sonarà aqueste astillazo. Tratalo, Amígo querído, contu consejo de Estado,
verás en tus Consejeros
què vòtos tan sazonados. Pues Ibañez à la Capa està, del Navio, parado,
escudriñando Pirópos,
i Epicíctos mascullando. Aora acaba de llegar corriendo la Posta, un Trasgo,
i me díce, que Medusa
del infierno le ha sacado. Tráe hechos siete Muñecos, i ella tiene de empleárlos;
al conjuro, hermano Pepe,
i darle un camandulázo. Pues Caliope no escusa ír, la maroma saltando,
conviene que la des cuerda,
i no importa que estè alto. La Esféra es de condicion de un secretario de Estado,
asì medír uno, i otro,
con el Compas, mui despácio. Por que en aqueste exercício, ài tambien sus intervalos;
la Academia de Paris
sabe, como canta el Gallo. Tiene èsta Ave, en la Cola una pluma de tres palmos;
si tu supieras cogerla,
te harías de treinta años. Fleuri sabe este secreto, pero harà mui bien callarlo,
por que allà no ai Cobachuelos,
como los que acà gozamos. Una piedra en la Cabeza tiene tambien, con tres ràios,
si la embuelven con laurel;
i sinò pierde el Contacto. La Grúlla, por no dormirse, toma la mano un güijarro,
i es animal, que demuestra,
lo qu hemos de hacer velando. La Aguíla pone otra piedra, en el Nído, cohovándo;
cuenta con èlla, que tiene
una virtúd, que es milagro. Conisehè la trajo à España, i usò de èlla en tal cual cáso;
pero eso la Aguila, puso
al pie un Leon coronado. Cascaras, i que vírtudes tubo el dicho Pedruscázo!
que àsan Carne, abrír el ojo, que tanto hablar es mui malo. En la Manzana de oro, saber bièn lo que ha pasado:
i aun que senos ponga en cueros,
créan que no han de pillarlo. Aquello de entrarse á chanzas con el Caballo Pegaso,
me huele à Sofístería,
por que tropieza en un brazo. Los de la muerte de Aquíles, pueden dar algun cuidado, i deja à Elena, que márche,
con su Paris à su Salvo. Eso de los cinco mil, dejalo para el verano;
prevenga al viento las Velas,
que importa mas de un ducado. Cuidado hermano Josef, que el pan vajo del sobaco
te han olído; i asì escàpa,
antes que dè en tierra el Santo. En tanto està un hombre bien, en cuanto no es penetrado;
pero en oliéndole el poste,
fuera, que apesta el olfato. No te fies de las uñas, por que resbala el tejado;
i la escalera, te riegan
al vajar, con los garbanzos. En paz te quèda, que iò no puedo hablarte mas claro;
si no es que desprevenìdo
te lo heches al tranzado. Ià vèo que es vox clamantis in deserto, èste trabajo,
pero pues Dios me lo dicta, me precisa no ocultarlo. Desvan, i Abril á los doce, de aqueste presente año,
de setecientos, con mil;
i treinta, i seis por el rabo. Ad futuram rei memoriam: Don Duende Justo, i Honrrado.

Nível 3

Testamento, Muerte, i entierro de España, aiudandola à morir el Duende.

Nível 4

Mando primera mente que mi suerte, no se cuente en la Europa, que fuè muerte:
sino que con malícia, i doble trato,
me hicieron un aleve asesináto. Mándo que no se cuente en las hedades, que permitió mi Esposo estas maldades;
por que desde su infáncia,
tube bien conocìda su ignorancia. I en èlla està metido, i obstinádo, aunque sè, no le escusa depecado ;
Mándo, que de la Itália á los honores,
nunca seán mis hijos Acreedores; Por que sus veleidàdes, miran solo à arruinar mis heredades:
i èstos, con intenciones poco pias,
me han quitado la vìda, con Sangrías. Pero ió les perdóno aqueste daño; que al Mundo serbirà de desengaño. Mándo que por precisa obligacion, aquese Gibraltar, i Puerto-Maon,
jamás se restituía;
pues dicen los del Norte que son suias. Pues si algo descontentos se mostraron, se deven contentar, con lo que hallaron:
con que escuso à mis híjos de Abogados,
i acabán de quedarse desangrados. Mando, que el mal Frances no sea curado, mientras dure èste Medico malvado;
basta que mi Marido,
revalide otro, sano i entendido: Que entienda de èstos Galícos Dolores, no por que nunca, entraron por Amores;
pero los ài aòra tales,
que son causa de aquestos funerales. Mándo, que se con serbe , con porfía, èse Embrion, de aquesta Monarquía; que de èso los Tedescos tendrán traza,
para que mi Marìdo, no haga caso. Por que ià se hizo tema, i no ha de reventar ésta Postema;
que los maduratìbos que disponen,
no sírben, declarados Lamparones. Màndo, que à mis Criados, aún que todos mis bienes tienen tienen robados,
con dañada intención, i con violéncia,
no se les tome de èso residencia: Pues nacio mi Marìdo descuidado, por andarse entre fieras divertído: por que si la Cabeza, es tan escasa,
que mucho se arruine, asì mi casa? Por Alvacìas dejo a la memòria, que en la Europa tubieron, de mi Gloria;
dìjo al Entendimiento,
que no forme de mi, ni unpensamiento ,
que mi liberalidád,
lo cierra con perfecta voluntad. Dèjo por obras Pías, los nombres de Españolas fantasías;
Dèjo los humos de la ardiente Saña,
de tanta heroica hazaña;
que se estiende de cíno al otro Polo,
de que fuè Pregonero el Rúbio Apolo;
i que ià que ió muero acongojáda,
i de Galico roìda, i abrasada. Màndo, mi cuerpo se sepulte en Laverínto, por infelíz Esposa de Rey quinto.
que me hà muerto á dolores,
despreciada, i abatida de esplendores. Ia muero de Dolores, Padre amado: ià el valbuciente aliento desmaiado,
no deja artìcular èsta fatíga:
que la muerte me oblíga,
à decir, ài de mi! Hijos queridos,
como ió acabareis, tan afligídos.
Murió en fin: i disponen se le enciendan al cuerpo, tres blandones;
la Francia uno, Austria otro:
La Saboía los pies ha puesto en Potro. El Paño que la cubre, es una historia; que en Parma se labró para memoria,
de la posterioridad, i al pie un letrero,
que dice: consegui, mi fin primero. Los Parientes disponen con gran pena, depositár el cuerpo allà en Viéna;
otros con mas madura reflexion,
en Paris le disponen el Pantheon:
pero como està el cuerpo corrompìdo,
i de malos humores tan podrído,
todos, embalsamarle determinan;
i en Londres, imagínan,
hallarán los mejores oficiales,
por ser en todas ciencias Generales: Este fuera mui santo pensamiento,
si el cuerpo diera tiempo;
mas preciso lo ès, del funeral,
llevando presto, el cuerpo al Escorial. Válgate Dios, por Dama malograda!
hasta en èl entierro desgraciada.

Nível 3

Muerte.

La bella España, en su ultima agonía, del complicado morbo, que à porfía
la vá deteriorando los alientos,
los funebres lamentos
escucha, de su Guia,
que la ván conduciendo al postrer dia. què dolor, què fatíga, què quebranto!
no sin mui gran espanto,
se vè está robustez, por mal cuidada,
i peór asistída, tan ajada;
i sus Hijos aogados de la pena,
el Pielago los llena;
pues de aquèste menguante,
les falta el Sol billante,
en su Madre, su ampàro, i su fortuna,
què mucho, si Eclipsáda está la Luna? Pobres Hijos, que hos hize malo grados, i Huerfanos quedáis desamparados:
dice, con un suspíro,
es Madre al fin; de aquesto no me admíro,
viendo que aquesta pena no la deja,
que es el maior tormento que la aquèja. Llega el Agonizánte compasìbo,
à exortar persuasíbo,
diciendo: aóra es tiempo mi señora,
de aprobecharse bien de aquesta hora:
es cierto que èste lance es el mas fuerte,
haver de separarse, por la muerte:
no sirben, ò Señora!, las memorias,
que tus hijos te honoraron con Victórias:
No sirve, que te viesen tan pujante;
que fueses en la Europa tan triunfante;
no sirbe que te vieses de las zonas
imperante, domando sus Coronas. Ni menos que otro Mundo tu rindieses;
que la Flandes, la Olanda, i los Ingleses,
te diesen sin violencia,
por miedo, u voluntad toda obediencia;
que la Afríca temblase de tu nombre,
que la Ungria se asombre,
que con Rey, por altanero,
te obedezca rendìdo, i Prisionero:
que añadas èse tinbre á tus Blasones,
que à Caziques impongas eslabones:
i que sus corazones humillados,
admitan de la Fe Docmas Sagrados,
estando à aquesta Ley todos postrados. Todas aquéstas dichas
ià por tu mal, pasan á ser desdíchas,
ni menos te aconsejo,
te acuerdes de ese Medico perplexo,
que solo en tu accidente se ha acordado,
de sangrarte, sabiendo es atentado:
pues à Dama de Gálico tan llena,
no vè, que la Sangría es maior pena?
i que sus miembros, con dos mil temblores,
los deja todos llenos de dolores?
Sangría con francesa enfermedad,
podría reparar, es necedad. Sièl estàba en tan barbara porfía,
por que no íba acurar su compañía?
No en un Valde, i con poca reflexion
de sus recetas hicieron expulsion. De un Medico malvado,
que jamás ha querido acompañado,
por lo que à èsta pobre Dama,
tienes iá agonizádo en una Cama. Sus Hijos por curarla, ià azotados,
siendo motibo verlos desollados. Con Jarave francés, que la ordenaban,
Pildoras, Italianas practicaban;
i èntre polvos Ingleses, i Alemanes,
todo fue evacuacion, con mil afanes. Sin metodo, sin regla, sin accion
de Napoles quería confeccion:
Señora; el Caso es fuerte, i mui forzoso,
i à morír se disponga, con reposo;
Sin delacion se llame à su Marído,
que en los Montes se halla divertído:
Sin cuidár que èste Medico la ha muerto,
con ese Practicante mèdio tuerto. Que aqui se halle al momento,
que es precíso instrumento,
i forzosa memoria;
para por èste mèdio, i à la Gloria = Amen.

Fin de los Papeles de el Verdadero Duende de Madrìd, años, de 1735. i 1736.

Advertencia

Tres Sugetos, fueron los que concurrieron à este asumto: Don Josef de España, (Correo que havía sído de Gabinete) hombre de grande introducion, i talento, con muchas correspondencias, dentro, i fuera del reyno; i Don Bernardino Marimon, Domestico, i familiar en casa de Patiño, (entonces Mtro. de Estado) ministrában las noticias nesarias, à el asunto, de los papeles, que repartía, i colocaba Don Bernardino; i los Escribia, i ordenaba, frai Manuel de San Josef, religioso Carmelita Descalzo, como se refiére en el compendio de su vìda adjunta. Finis