El Argonauta Español: Número 13

Permalink: https://gams.uni-graz.at/o:mws-109-720

Nível 1


N. 13

Citação/Lema

Ridiculum acri dulcius.

Nível 2


Paralelo entre las Señoras Españolas Antiguas, y las Modernas.

Nível 3

¡Qué de cosas no se le ocurrirán al Bachiller Argonauta! ¡Qué de maravillas no nos contará! Ea, no se detenga en preámbulos: al grano, al grano. Empezando por las Señoras Españolas del tiempo de los Romanos, se sabe que eran austéras y graves, sin mezcla alguna de corrupcion, ni de debilidad ó flaqueza. Encerradas siempre en sus casas, aplicadas à la labor, no pensaban mas que en ser verdaderas esposas y madres, castas à lo sumo, sensibles por naturaleza, è ignorantes de que hubiera mayores placeres, no conocían mas que sus obligaciones, ni cuidaban de otra cosa que de atender à sus esposos, hijos, y demás familia. Todo su esmero tenía por blanco elevar hijos para la República, labradores, y Soldados. El tiempo que las restaba de sus ordinarias ocupaciones, lo empleaban con la aguja y la rueca. Por esta razon fueron tan veneradas y respetadas. Ellas mismas animaban à sus hijos y esposos para que volviesen à la guerra, ya que habian vuelto vencedores: les presentaban los vestidos y armas de los enemigos, y les excitaban à que se gloriasen en manifestar las heridas, las cicatrices que habian sufrido en beneficio del estado, y para preservarlas à ellas. Para que jamás se verificase que por su defecto estaban ociosos, muy de antemano prevenían todo lo necesario. No se acostaba la muger del Labrodor sin dexar dispuesto todo lo preciso para
llevar al campo su marido. Ni menos se dexaba para la hora de la partida de habilitar al que tenía su destino en las armas. En vano se habían tableado leyes para el divorcio, porque jamás se experimentaba en ellos tiempos. Reynaba de un todo la sencillez, la pureza y la honestidad. En Roma por haber un Ciudadano Romano dado un ósculo à una muger, fué borrado de la lista por Caton el Censor; debe advertirse, que era su propia esposa, pero sufrió el ser separado del Senado por hallarse presente una hija. Para que se vea à qué punto rayaba en aquel entonces el pudor, la honestidad y el recato. A tan relevantes costumbres añadieron aquellas Heroinas antiguas Españolas el amor de la Patria. Si las Romanas se vistieron de luto à la muerte de Bruto: si salvaron à Roma en tiempo de Coriolano, y en otras ocasiones: si solo se contentaron con que se les pagase permitiéndoles un adorno mas, lo mismo hicieron y aun algo mas las antiguas Españolas. Bastantes casos refiere la Historia, que confirman esta verdad. Bastantes ocasiones han dado muestras del mas encumbrado heroismo. Si entre las Romanas se conocieron Porcias, Julias, Virginias, &c. entre las Españolas se hallaron à millares. Y por último, si entre aquellas se encomia en materia de letras à Victoria Colona, Marquesa de Pescara, en España brilló Isabela Rosario, predicando en la Iglesia de Barcelona, y convirtiéndo en Roma à los Judios con su eloqüencia. Isabela de Cardona, que poseía el Latin, el Griego y el Hebréo, y que se graduó en Teología. Catalina Ribera, Poeta. Luisa Zigea de Toledo, que poseía tambien el Hebréo, Griego, Latin, Arabe y Siriaco, escribió una carta en estos Idiomas àl Pontífice Paulo III, y sin embargo de haber muerto joven, dexó escritas algunas obras. Y otras muchas que se omiten por los estrechos límites del papel. ¿Con semejante exemplo, qué hijas no formarían tales madres hasta que vino la corrupcion? . . . . . Señor Bachiller, basta . . . . . Vamos à las Señoras modernas . . . . . ¿Parece se le atasca la pluma? . . . . . ¿Qué se detiene? ¿Acaso le faltará que decir en tanto como ha viajado? . . . . . Rompa Vm. Allá voy . . . . . ¿Pero qué podré referir en comparacion de àquellas? Vamos, diré lo que se lee en la Historia de las Romanas en quanto acabó aquel dorado siglo . . . . . Expliqúese algo mas, porque nada sabémos de eso que Vm. quiere significar . . . . . 
No, no puedo. Lean Vms. los siglos de fierro de la República de Roma, à S. Gerónimo, y à algunos otros; y no me obliguen à decir lo que no puede acomodar à persona alguna del gremio de las Señoras. Ellas gustan de las verdades en grueso y à bulto, como que no parece que se dirigen à sus Mercedes . . . . . ¿Hay más que ir aplicando quanto se ha dicho de las de ahora siglos? Con esto está perfectamente formado el Paralelo, y yo no me expongo à que me suceda algun fracaso. Poco à poco, dice muy bien el Bachiller. Ay Señor Argonauta: enquanto hemos dado media vuelta al mundo sin movernos de aquí hemos hallado palpablemente la diferencia. Ha hecho Vm. muy bien de dexarlo al silencio. ¡O siglos! Mas espere Vm. que vamos encontrando algunas en un todo y por todo parecidas à las Españolas antiguas: son pocas, pero exemplares. En esta conozco yo una ò ciento, y se dá por supuesto que en la Corte con tantas se encontrarán à . . . . . à denas o decenas, que creo será lo mismo. Es muy cierto; mas pregunto: ¿Cómo son miradas estas entre las de su Sexô? Por hipócritas, embelequeras, y con otros dictados como, v. gr. la plebe de las Señoras. ¿Podrá darse mayor dolor, quando estas debían de estimular à las demás con su exemplo? A tanto extremo llega la corrupcion.

Ea, pues, Señoras mias, el único medio de ser amadas, respetadas y aplaudidas de todo el mundo es la imitacion de sus progenitoras, de aquellas que merecieron que el Senado expidiese una órden para que todos los hombres les cediesen el paso, y otras prerrogativas de que eran dignas. Con esto, abandonando Vms. el luxo, y demás defectos, escribirá elógios à menudo para que llegue el nombre de Vms. à la mas remota antigüedad.

Nível 3

Carta/Carta ao editor


Señor Argonauta.

Muy señor mio:
Sus Periódicos discursos de Vm., que veo bastante esparcidos, tambien llegan à mis manos; doy à Vm. muchos agradecimientos por la parte de utilidad que de ellos me toca; quisiera asegurar à Vm. mas mi gratitud con aquel tesoro del Rey de Colcos, y su hija Medéa, pero mi ninguna heroicidad se halla enteramente destituida de todos los honores de Argonauta, tal qual como fuere le pido, que disimulando en lo que yerre admita lo que mi corta aplicacion discurra à beneficio de la Patria, ò sepa acerca de las materias que Vm. trate: si este honor merezco, y lo hace público, quedaré con la satisfaccion de que en algo le he gustado, y me atreveré à que no sea esta la última vez que le importune.

Nível 4

La Agricultura tomaré por primer objeto, de quien muchos en las conversaciones hablamos mejor que Columela, y en llegando à la execucion olvidamos todas las especies de nuestro mayor interés si se toca à hacer prácticos los pensamientos.
Si todos conociéramos qual es nuestra utilidad, todos deberíamos concurrir à la idea de Vm. respecto al fomento de esta noble Arte; me ha parecido juicioso y muy importante lo que acerca de ella dice en su V. discurso: la Papa, Yuca, ñame, y Muniato, que cree podía suplir la falta del trigo en los años estériles, sería bueno que nuestros Labradores lo intentasen sembrar, y quando no probára bien para la salud de la humana criatura, podría aprovecharse para alimentar los bueyes y demás animalitos que trabajan en el cultivo de la tierra, y en otros útiles que se crían. Para mayor estímulo à la empresa, citaré aquí algunos exemplos que mis viages y curiosidad me han puesto à la vista.
Nuestros àntiguos patricios de los paises baxos siembran [...], cierta especie de trigo sarracino para dar à las bestias, y criar pollos. Los Portugueses en el Brasil hasta las Tropas mantienen con Fariña de Pao, harina que hacen de una raiz como la de la verdolaga, pero tan venenosa, que comida cruda y sin preparacion hace daño. Toman esta raiz, la majan y exprimen hasta sacarla bien el esquilmo para que no la quede dracma de aquel zumo dañoso, la secan al Sol, y la muelen hasta hacerla harina, y asi la comen cruda, ò cocida como el arroz; la he comido muchas veces, y en verdad que sentía quando me faltaba, porque en mas de dos años no conocí el pan de trigo, y carecía algunas veces de la Fariña. Conficionan esta misma harina, y sacan de ella cierta bebida semejante à la cerveza, con la que se emborrachan. En la Suecia, Provincia de la Escandia, en los años estériles de trigo, hacen pan de cortezas de Pino, y de Avete (este es mas cálido, y mejor para el estómago) y viven sanos. Los Carelos, vecinos de los Lapones, hacen pan de cierto arbol, y tela de la corteza de otro llamado Linden. Los Mangrelianos, Provincia de la Persia, se sustentan con Panizo. Los Azanegos Mediterraneos, Pais de la Etiopia, se alimentan con cierta semilla semejante al Panizo. Los Isleños de las islas Bathochinas, que llaman las del Moro frente de las Molucas, hacen pan de Sagu, fruto de ciertos árboles semejantes à la palma, el que hecho harina es de mejor mantenimiento que el àrroz: este Sagu es el mantenimiento y bebida de los Isleños de las Molucas. Zajan sus ramas, y destila un licor blanco, quando fresco de sabor muy dulce y gustoso, y quando cocido les sirve de vino y de aceyte; echan el corazon de este arbol en agua salada por unos dias, despues lo secan al Sol, y lo comen sin otra compostura, ò amasan pan de él, que en el sabor y color es semejante al pan de centeno. Tambien tienen otro árbol que llaman Nipa que los provee de otra suerte de pan y aceyte. En Solor, Ilas [sic] de Morotay, comen pan de ñame, que allí se cría en abundancia. Los Isleños de la Isla de Sumatra se alimentan con pan de Sagu. Otras singulares especies è industrias de que se sirven algunas Naciones del Globo para el mantenimiento à falta del trigo podría citar, que bien lo requiere el asunto comenzado, pero no me detengo porque me largaría demasiado: mas valen quatro renglones de plan que pueda executarse, que muchos volúmenes de exemplos y noticias extrangeras.
Allá quando menos dominante la vanidad, habia fondos de mucha solidez entre nuestros Patricios, y negados los ricos à lo obstentoso se dedicaban à lo útil, cuyos árboles vestidos de menos ojarasca daban mas copiosos los frutos, y cuyas tierras bien cultivadas y mejor nutridas, eran depósito de las influencias benignas del Cielo, mas para consuelo de afligidos que para procrear contra el bien público Divertidores, Lisongeros y Ociosos. De aquel tiempo debémos formar una idea de lo que fué nuestra antigua Agricultura, entonces producían frutos lo que hoy vemos en campos heriales abandonado del cultivo. No hay Pueblo que extienda la labor à mas distancia que dos leguas: la demás campaña está desierta. Nuestros Labradores jornaleros gozan de la sociedad en las Repúblicas con notable daño suyo y del estado: no conocen el descanso, ni disfrutan otro alivio que el limitado que les facilita el jornal. El hombre de entendimiento mas claro, mas aplicado, y de mas inteligencia en en la labor de los campos es un esclavo (digámoslo asi) del Señor, que le paga su trabajo; por mas que gane y le socorran, no adquirirá jamás solidez alguna si no se acerca à la campaña, y si no se apresura à hacer adquisicion en ella. Las Sociedades Patrióticas deben aplicar todo su cuidado, y dedicar todos sus esfuerzos para atender à este tan importante bien de la Monarquía. Sí, estas han de ser las que harán rico y opulento el Reyno à poca costa, y menos riesgo; el zelo y amor Patriótico de sus Socios es el que ha de estimular à la empresa, y asegurar los buenos efectos.
No habrá Ciudad, Villa, ni Lugar por chico que sea en donde no haya un Labrador jornalero con familia, aplicado, de buena conducta è industrioso, y bien inteligente en la general labor de la tierra. Si à este se le hiciera conocer el interés que resulta para sí, para sus hijos, y para la Patria si abandona la Repùblica y sale à establecerse en la campaña, y al mismo tiempo se le proporcionan medios al intento, tendríamos que solo la industria de este bien intencionado hombre, con la aplicacion y ayuda de su obediente familia, cultivaría la parte de tierra desierta para que nos franquease sus frutos, y sería principio de un insensible instrumento feliz al mayor aumento y poblacion del Reyno. Progresivamente haría tentativas experimentales ya con los granos, ya con las semillas, ya con los árboles fructiferos y útiles, ya con las crías de gusanos de seda, y colmenas, y ya con las de animales de todas las especies necesarias à la humana vida, de que indispensablemente resultaría una general abundancia de todo lo que produce la tierra, y no conoceríamos jamás la carestía, sin necesidad del uso de otras plantas, ni de acudir à otros recursos que los hasta aquí conocidos por buenos y fructíferos en nuestra feraz Península.
Yo discurro no hay dificultad para hacer práctica la idea: el inteligente Labrador reconoce la campaña, busca sitio que todo el año tenga sobrada y buena agua, que esté cerca del monte que surte de leña el Pueblo; se asegura de la calidad fructífera de la tierra, y de su fácil cultivo; contrata con el Señor de ella que en los 8 ò 6 primeros años no le ha de exîgir cosa alguna por el arrendamiento, y que pasados le ha de pagar en la especie de los frutos que coja, y nunca en dinero en efectivo.
Labrará con paja, madera leñosa y precintas ò cuerdas de cuero un [sic] casa para sí y su familia, y otra para el ganado de la labranza, para criar puercos, gallinas, Pabos, y otros animalitos, cada nna (sic.) lo mas son 18 varas de largo, 10 de ancho, y 6 de alto: todo se hace con poco dinero y menos dias, y aseguro duran algunos años sin necesitar compostura à pesar de las intemperies de las estaciones mas rigurosas; la experiencia me lo ha hecho conocer; para alojarme he labrado en los campos del Rio de la Plata algunas casas de esta clase, las he vivido años enteros sin cuidarlas y, sin embargo de los fuertes pamperos que allí intempestuosamente reynan, y de los muchos aguaceros, jamás cayó un gotera en ellas. Se hacen con espadaña, junco, ò paja larga bravía. No se necesita clavo alguno: las prescintas son mas seguras para amarrar la madera y la paja; estas se cortan de una piel de res bacuna, seca y bien estirada. Puertas, ventanas, mesas, y hasta las camas altas se hacen con la madera leñosa y de paja, todo se asegura y construye con las prescintas.
Ya establecido este buen Labrador cultivando la campaña con su pericia è incansable constancia la tierra, antes de contar quatro meses agradecida à su trabajo le dará várias legumbres y hortalizas, que siéndole de gente necesidad para su alimento, podrán servirle de regalo agregadas al precioso linage de la gallina, y al de los demás animalitos que crie: hasta que llegue este tiempo son indispensables los gastos, para la manutencion de su familia, estos, el costo de una yunta de bunyes, el de herramientas, simientes, animales macho y hembra uno de cada especie, y el de otros aperos que al pronto le sean precisos se facilitan con pocos fondos. Sin embargo. Las Sociedades Patrióticas y buenos Amigos del Pais, à quien recomiendo la práctica de este plan, podrán aun carecer de estos cortos intereses, pero no de millares de medios y arbitrios que la consideracion de sus sábios Sócios tendrán presentes; El fin es remover quantos encuentren para llegar à la execucion de la empresa, ya sea con donacion particular de cada uno, ò ya sugeriendo en diputacion con las Justicias o Regidores de los Pueblos à los Hombres ricos y Hacendados para que contribuyan con su poder al bien de este interesante objeto que ha de producir riqueza à la Nacion, brillantez y opulencia al Reyno.

Señor Bachiller, à todo lo expresado puede añadir la reflexion de Vm. un sin número de notas, y ciertos retoques de prudencia que hagan práctica esta teórica. No es tan difícil su execucion como pensarán algunos bien hallados con su ignorancia, y otros muy llenos de su vana sabiduría, y huecos ò vacíos de lo que podría hacerlos buenos hijos de la Patria. Yo no pretendo ponerme por modelo; pero desearía en favor del Público, que aquellos que son mas activos, mas instruidos y capaces que yo hiciesen lo mismo. Yo me prometo bastante de la generosidad de mis Compatriotas para creer que los que leen los discursos de Vm. se prestarán por sí mismos à una obra tan loable, y de tanta importancia al bien comun.
El Cielo guarde la vida de Vm. muchos años, y le conceda ver buen aprovechamiento del trabajo que se toma.
B. L. M. de Vm. su mas aficionado Compatricio.
Francisco Perez Mansilla.