Sugestão de citação: Anónimo (Ed.): "Carta XLIX", em: El Corresponsal del Censor, Vol.4\49 (1786-1788), S. 819-833, etidado em: Ertler, Klaus-Dieter / Hobisch, Elisabeth (Ed.): Os "Spectators" no contexto internacional. Edição Digital, Graz 2011- . hdl.handle.net/11471/513.20.78 [consultado em: ].


Nível 1►

Carta XLIX

Citação/Divisa► Majorum primus quisquis fuit ille tuorum.
Aut Pastor fuit aut illud quod dicere nolo.

Juv. Sat. VIII. v. 274.

¿Me preguntas quienes fueron
Fabio tus antepasados?
O Pastores, ú otra cosa
Que no quiero declararlo. ◀Citação/Divisa

Nível 2► Señor Censor.

Nível 3► Narração geral► Si en alguna parte del mundo cono-[820]cido tiene su verdadero trono la mas ventosa vanidad, es sin duda en mi Pais. Infinitamente mayor es el aprecio que hacen en él de unos pergaminos viejos y carcomidos de polilla, por donde se pruebe la rancísima nobleza del que los posee, que de quantas riquezas pudo traer de la India Mr. Hastings. Alli quien no es noble, se le contempla por la criatura mas despreciable de la tierra, y aun se desdeñan los hidalgos de tenerlos por próximos. En casi toda conversacion salen á lucirlo las frias y pálidas cenizas de Padres, Abuelos y Visabuelos: En fin, para decirlo en pocas palabras, de ningun Pais como del mio se puede decir con mas propiedad vanitas vanitatum et omnia vanitas.

Con tales sentimientos me educaron, con ellos crecí, y no con los de que fuese buen ciudadano, buen vasallo, buen amigo y buen próximo; pues de esto jamas me habla-[821]ron. Con los propios vine á la Corte, y con los mismos me mantuve demasiados años. ¿Le parece á vm. que quando se hablaba de algun sugeto, me interesaba yo en saber si era docto ó ignorante, de buena ó mala conducta, rico ó pobre? Pues nada menos que eso: mi cuidado solo era averiguar la nobleza de su casa, su antigüedad, los empleos que habian obtenido sus antepasados, sin cuidarme de otras prendas que diz recomiendan á qualquier individuo de este triste valle por obscuro y tenebroso que hubiese sido su brizo.

Relleno de tan fatuas y tristes ideas, y con mas viento en mi cabeza que en la sombria caverna de Eolo, acaeció que una Señorita supiese con su belleza y juicio encender en mi corazon una terrible hoguera de amor; y como es muy dificil apagar su llama sin casarse, despreciando todo reparo sobre su [822] nacimiento, (pues era rica, y la plaza de mi noble humanidad estaba terriblemente sitiada por hambre) determiné aplicarme este remedio pidiéndosela á su Padre, que aunque Mercader era hombre honrado. Como yo no tenia mas defecto conocido que el de la vanidad, y todos saben ser esta enfermedad endémica de la tierra en que he nacido, (sin que por eso dexen sus naturales de ocuparse en los mas baxos y viles destinos) condescendió con mis ruegos, persuadido á que semejante union daba á su casa mucho lustre. Escribí á mi Padre todo lo ocurrido, suplicándole me diese permiso para efectuar este matrimonio, y á correo visto me respondió lo siguiente.

Nível 4► Carta/Carta ao editor► Metatextualidade► Querido hijo Don Ramon Harnero: A fe de hombre ilustre que estoy admirado como me ha concedido el Cielo vida para responderte á la última que recibí tuya, en [823] que me avisabas tener determinado entregar tu nobilísima é ilustrísima mano á Doña Obdulia Fresal. ¿De quando acá se te há corrompido el corazon hasta el extremo de querer estercolar tu casa con semejante puerquísima union? ¿sabes por ventura quien eres? ¿sabes quien es esa mugerzuela con quien pretendes formar tan disparatado y negro conyugio? Pues no es nada menos que hija de un Mercader, nieta de un Mercader, viznieta de un Mercader, y tataranieta de un Mercader: En vista de esto, ¿no fuera una taimonia de las mas descaradas, empeñarte en mezclar tu sangre con la de una mugercilla tal por qua? Me han dicho tiempo hace, que has descubierto un genio filosófico de tres mil diablos; y siendo cierto, es regular que pienses tan locamente como los mas Filósofos del Mundo, y que te halles persuadido á que es lo mismo la sangre del ca-[824]ballo Bucéfalo, que la de la Burra de Balaan, é igual la del cobarde y manso Cordero, á la del atrevido y soberbio Leon: pues no lo creas por mas que te lo digan. Tan diferentes nombres como son noble y pechero, son diferentes las sangres en uno y otro, y no hay que venirme con alicantinas ni metafisicas. ¿Se te ha olvidado acaso el origen del apellido Harnero? ¿No te le tengo dicho y redicho infinitas veces? Por si se te borró de la memoria, sabe, y confundete hijo ingrato, hijo ruin, hijo desconocido á la refulgente cuna en que el Cielo ha querido te meciesen, que Nível 5► Narração geral► el apellido tuyo Harnero trae su origen nada menos que de un Príncipe muy armígero y belicoso que inventó los Arneses para sus Tropas, las que defendidas de ellos, libró una cruel y sangrienta batalla á las orillas de un Rio á el que en agradecimiento de haberla ganado le puso Arno. Este guerrero Prín-[825]cipe se casó con una Infanta de Trapisonda, de cuyo consorcio nació una hermosísima y robusta Princesa á quien se la puso el nombre de Arnania, la que llegada á los años de pubertad, celebró matrimonio con el Príncipe Arnesto, de cuyo enlace salió el Duque Arnoldo padre de mi vigesimo nono abuelo, quien por haber sido cincomesino y salido con este motivo muy chiquirritito del vientre de su madre, llamaron Arnerillo, y corrompiéndose estos nombres con el transcurso del ligero y devorador tiempo, hace ya cerca de siete mil años que se fijó en el de Harnero. ◀Narração geral ◀Nível 5

Si acaso quieres por amor á las buenas costumbres tomar estado, sea en este Pais, donde, sino me engaño, hay Doncellitas tiernas como una manteca, y Doncelluecas mas duendas que una oveja, las que sin embargo de su pobreza, podrán de macho en macho traer su origen [826] desde mucho antes del diluvio; asegurándote que si insistes en querer ensuciar la ilustricidad de tus progenitores con semejante porqueria de conjuncion, insistiré yo tambien en estorvártelo por quantos medios me sugiera el empeño que tengo en que continue mi generacion espumando cada dia mas en nobleza. No te echo mi bendicion hasta que me avises hallarte arrepentido de un tan nefando disparate como querias cometer.

Tu Padre (baxo dicha enmieda)
D. Crispulo Harnero. ◀Metatextualidade ◀Carta/Carta ao editor ◀Nível 4

Leer yo esta carta, y no quedarme la mas minima brizna de amor todo fue uno; porque como no habia en toda mi humanidad partícula alguna de sangre que no se hallase impregnada de las mismísimas caballerescas ideas que mi padre, darme en cara con [827] decirme que el objeto de mi pasion no tenia sangre tan encarnada y pura como la mia, era lo mismo que echar sobre mi fuego toda la nieve del Etna. Pero, ¿cómo decirla que ya nada habia de lo tratado? Aqui mis desvelos, aqui mis apuros, aqui mi confusion. ¿Echar mano de unos zelos fingidos? No, porque este es un ardid ya muy antiguo y muy comun. ¿Levantarla un falso testimonio contra su honestidad, como hacen algunos quando no quieren cumplir la palabra que dieron? Tampoco, por ser accion indigna de un christiano, y de un descendiente de Príncipes tan esclarecidos como todos mis antepasados. ¿Pues qué hago? Tomo la carta, y dirigiéndome á casa de la Señorita se la pongo en sus plebeyas manos, quien despues de haberla leido, toda arrobada y haciendo unos pucheritos con la boca como en ademan de querer llorar, que me causaba la mayor compasion, [828] se la entregó á su padre, el qual con la prudencia y moderacion propia de un hombre de juicio me dixo estas ó semejantes razones.

Nível 4► Diálogo► Señor Don Ramon Harnero: siento ciertamente muy mucho que por un entusiasmo, por una quimera de la imaginacion, por una nada, como (si se analiza bien) es la nobleza, no tenga efecto un contrato tan de mi satisfaccion como era la union de mi amada hija con vm. No quiero manifestarle con papeles que no formó el oro ni la íntriga, la hidalguia de mi casa, ni tampoco disputarle á vm. la suya, porque podria resultar de esto que uno á otro nos desacreditasemos, descubriendo manchas que es dificil dexe de haber en las mas de las familias; y despues que recíprocamente nos hubiésemos insultado, que todo el Mundo supiese los defectos de las nuestras, y que sacásemos, (como se suele decir en frase vulgar) todos los trapos al sol, parasen nues-[829]tras riñas y pleitos en celebrar este matrimonio. No señor: Los yerros que cada dia estoy viendo cometer á muchos sobre el punto, me han enseñado á caminar con cautela en semejantes lances. Estas cosas se han de manejar con mucha prudencia, silencio y tino. Desde luego me conformo con que se deshaga este contrato, y solamente le suplico que dentro de dos meses me favorezca con venir á mi casa la mañana que á vm. le acomode; pues no será dificil que para entonces le manifieste algunos papeles capaces de sacar á vm. de ciertos errores y equivocaciones en que sin culpa suya ha caido. ◀Diálogo ◀Nível 4

Le ofrecí cumplir lo que me pedia, cuya promesa tuvo efecto al tiempo señalado. Nos dirigimos á su Despacho, nos cerramos con llave para que ninguno viniese á interrumpirnos, y despues de aquellos primeros cumplimientos, me dixo:

Nível 4► Diálogo► Amigo: El último dia que estuvo [830] vm. en mi casa, le supliqué (consiguiente á la carta que me manifestó de su padre) me hiciese el favor de venir á verme en el término de dos meses: Asi me lo prometió vm. y asi lo ha cumplido; pues sepa que en este tiempo estuve averiguando su alcurnia en compañia de un famoso Genealogista de esta Corte; y despues de las mas exâctas y escrupulosas diligencias, vea vm. en estos papeles lo que hemos sacado en limpio. No los ha formado el encono ni la maledicencia; sí la imparcialidad y el deseo de que la verdad se pusiese en claro, para desengaño de vm. y de otros que padecen la propia intumescente enfermedad. Dicen pues asi:

Nível 5► Narração geral► El Apellido Harnero hace mas de doscientos años que está considerado por ilustre. El primero que se hizo noble, fue un Soldado que por haber hecho algunas proezas en las guerras de Flandes, logró la patente de Alferez: llamabase Payo Harne- [831] ro, cuyo padre Ruiz Harnero, pasó de vivandero á aquel exército, con cuyas ganancias y ciertas pecoréas que hizo en compañia de algunos Soldados adquirió un medianito caudal. El padre de éste, y abuelo del Alferez, murió de forzado por varios delitos que tenia, en las Galeras de Andrea Doria, cuyo General le distinguia en quanto era posible, porque el padre de este forzado, aunque hijo de la Inclusa, era hombre de talento, y habia sido el inventor de los Harneros; cuyo Apellido se puso en memoria de un descubrimiento tan util para los caballos y burros, pues con ellos se les limpia la paja y la cevada: por lo tanto las armas de la Casa de Harnero que logró pintar el consabido Alferez fueron dos hombres cada uno con su criba ó harnero en la mano; y junto á ellos seis borricos alargando el hocico en ademan de estar esperando el pienso. ◀Narração geral ◀Nível 5

Vea vm. Señor Don Ramon lo [832] que hay en el particular de su nobleza; y creame que si á muchos de los que blasonan de lo ilustre y antiguo de la suya, se les hiciese sobre ella tan escrupulosas diligencias como las que yo he practicado relativas á la de vm. sabe Dios si se hallarian mas nobles principios que en esta. Toda familia ha tenido los suyos, y el primero de ella que se hizo noble sin duda era villano antes. La mejor nobleza está en ser buen Ciudadano, buen Vasallo, y util á la Patria; qualesquiera otra que se halle desnuda de tales adornos, es una Alquimia falsísima, respecto no haber hallado hasta ahora Anatómico alguno, diferencia sensible entre los huesos y la sangre del noble ó del plebeyo; repitiendo á vm. que la verdadera nobleza consiste en la virtud y el talento, pero de ninguna manera en las venas. ◀Diálogo ◀Nível 4

Desengañado yo con semejantes verdades le supliqué me perdonase, y perdonase á mi padre el poco favor [833] que habiamos hecho á su sangre; despedime de él, y de la Señorita, y sali de la casa hecho cargo de que es gran locura despreciar á nadie, y mucho mayor querer averiguar hasta los mas remotos siglos sus ascendientes, por ser dificil dexar de hallar entre las cenizas de ellos mucha inmundicia, capaz de ocasionar un accidente mephitico al interesado; siendo por lo tanto muy conveniente dexarlas cubiertas con el obscuro y túpido velo del tiempo, y muy perjudicial pretender correrle. ◀Narração geral ◀Nível 3 ◀Nível 2 ◀Nível 1